[Al que va adelante, de verdad tienes gustos rarísimos, qué onda con eso.]
...
Isidora se puso aún más nerviosa, sentía las manos sudorosas.
—¡Esta vez la competencia está mucho más dura! —aventó, mirando de reojo el escenario.
Paulina también mostró algo de tensión:
—Sí, la verdad es que en un concurso de este tamaño, la competencia siempre es fuerte.
—Bueno, a excepción del primer grupo, los demás pueden ir a prepararse por su cuenta —anunció el conductor, dando a conocer finalmente las reglas del concurso.
Del lado de Violeta Prieto, su equipo quedó en el primer grupo, mientras que Joana estaba en el segundo.
Una vez que todo quedó repartido, Joana, al ver que todavía faltaba para su turno, bajó del escenario para platicar con Isidora.
Al verla acercarse, Isidora corrió emocionada y la rodeó con el brazo:
—¿Y qué tal, Joana? ¿Estás nerviosa?
—Tranquila, no pasa nada, no estoy nerviosa —respondió Joana con una sonrisa.
Pero en el fondo, sus manos estaban empapadas en sudor. Esta competencia era crucial para el futuro de su propia marca. Había demasiadas miradas encima de ella, no podía cometer ningún error.
Paulina intervino, preocupada:
—Joana, ¿no quieres revisar de nuevo las telas y los hilos? Por si acaso algo anda mal...
—Cuando entregué el material al staff del concurso, ya lo había revisado todo —dijo Joana, sonriendo con calma—. Además, esta vez el propio director Agustín fue quien lo trajo, yo confío en él.
Al escuchar esto, Paulina asintió y no insistió más. Al fin y al cabo, con el director Agustín ya habían trabajado antes, así que había razones para confiar.
Isidora, sin embargo, murmuró en voz baja:
—Pero yo no confío en la gente del concurso...
Andy.
No le sonaba para nada ese nombre.
—La verdad, su vestido de gala está muy bien hecho —admitió Joana, sin esconder su admiración.
—¡Joana! ¿Por qué le echas flores al rival? —reviró Isidora, haciendo un puchero—. ¡Tienes que animarnos a nosotras!
—Solo estoy diciendo la verdad —contestó Joana, divertida ante el berrinche de Isidora—. Cuando vemos buenos trabajos, hay que aprender. Además, el tema de la flor de loto que eligieron va perfecto con el concepto de elegancia.
Aunque fueran contrincantes, tenía que admitir que la propuesta de Espacio Creativo Violeta era sólida. No podía negar el esfuerzo ajeno solo porque eran competencia.
Tal como lo imaginó, el vestido de Espacio Creativo Violeta, presentado por Andy, recibió una puntuación altísima y pasó sin problemas la semifinal.
Hasta Irene, una de las jueces, no paraba de elogiarlo:
—Excelente. El diseño basado en la flor de loto me transmitió esa sensación de pureza y elegancia. Mañana tengo muchas ganas de ver cómo le queda a la modelo.

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