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Cuando la presa se convirtió en reina romance Capítulo 7

Sky:

— Sky, los Betas de las costas ya sabrían si algo así fuese verídico…

— No, porque nadie puede pasar más allá de lo permitido, es un conjuro que nos mantiene escondidos unos de los otros.

— ¿Un conjuro?

— De los brujos.

— Sky, me estas preocupando. — Rebatió quizás la única amiga que tengo, mientras como cada día, me daba su vale para la cafetería, y por supuesto que lo tome sin pena, pues Juana no lo ocupaba al ser la mate del director, ellos salían a almorzar.

— Pero, en los libros menciona a los humanos…

— Creo que mejor te llevare al hospital, si crees que los brujos harían algo por nosotros, mejor aún, si piensas que los humanos son reales, no estas bien de tu cabeza… — Juana no me cree, está más que claro en su mirada y si debo ser honesta… yo tampoco lo creo.

— Juana, solo estaba bromeando, aun puedo hacerte caer con mis bromas. — Juana me ve con preocupación y de pronto su mano acaricia mi mejilla.

— Mi pequeña Sky, deja de preocuparte, o imaginar cosas que no son, tú eres una loba, tarde o temprano tu ser espiritual se revelara.

— Lo se. — rebató, deseando que así sea.

Mi mente quedo en esa conversación, durante toda la mañana, trate de pensar que Juana tenía razón, por lo que he escuchado y aprendido de nuestros cuerpos, las lobas comienzan con su periodo en diferentes edades, quizás con mi loba suceda eso, mi periodo tampoco es normal, no llega en una misma fecha, a veces no aparece por meses, y eso no me quita ser mujer… creo, tal vez seré el primer caso de una trasformación tardía, en lugar de transformarme a los 16 años, como todo el mundo, me trasformare a los 18 años, aunque eso no explica lo de mi cabello o mis ojos.

— Hazte a un lado maldita. — Irina pasa por mi lado, o mejor dicho sobre mí, por lo que tanto yo, como mi bandeja del almuerzo, vamos a parar al piso de la cafetería.

— ¡No me digas que incluso tienes atrofiados tus pies Sky! — la burla de la rubia no se hace esperar, ocasionando las risas de todos.

— ¡Ten cuidado Irina, que la maldita no te toque! — el comentario de una de las omegas que siguen a Irina a todas partes queda tapado ante el rugido que hace temblar los cristales de la cafetería.

— ¡Alpha supremo, Lucio, Luna Esmeralda, bienvenidos! — ante el saludo a grito de los estudiantes, trato de ponerme de pie de inmediato, pero solo lo logro gracias al fuerte agarre, de Jano, el menor de los príncipes Alpha.

— Gracias hijo, por ayudar a la pequeña Sky. — Luna Esmeralda me sonríe y yo me trago el dolor de ver a Jano, para regresarle la sonrisa y hacer una reverencia.

— Luna, Bienvenida, Alpha Lucio…

Capítulo 7 1

Capítulo 7 2

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