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Devuélveme lo que es Mío romance Capítulo 2

—¡El Grupo Mendoza es mío, y el compromiso con la familia Herrera también es mío! ¡Una basura como tú no lo merece!

—¡Muérete!

Cuando volvió a abrir los ojos, había despertado cinco años en el futuro. Ya no era Joaquina, sino la hija menor de la familia Mendoza, Jazmín Mendoza.

Se había convertido en la actual hermana de Ximena.

————

—Te lo pregunto una vez más, ¿por qué me drogaste?

La voz de Patricio sacó a Jazmín de sus recuerdos.

Apretó los puños y habló con una sonrisa coqueta:

—Porque tú eres mío, desde el principio. Yo soy tu verdadera prometida. Ximena me robó todo, incluyéndote a ti, y por supuesto, voy a recuperarlo.

Patricio apartó la mano de Jazmín.

—Si tienes problemas mentales, ve al psiquiatra, no vengas a hacer tus locuras conmigo.

Jazmín rio:

—Sabía que nadie me creería la verdad.

Patricio la miró con frialdad:

—El compromiso entre nuestras familias fue acordado entre el heredero de los Herrera y la hija mayor de los Mendoza. ¿Acaso eres tú?

Jazmín asintió:

—Sí, lo soy.

Patricio miró a Jazmín con una expresión de desconcierto absoluto.

Ximena le había mencionado antes que su hermana era inestable, que tenía problemas mentales.

En su momento, no le dio importancia, pero ahora entendía que Ximena decía la verdad.

—Si tienes un ataque de histeria, tómate tu medicina.

Jazmín guardó silencio, sabía que nadie le creería.

Incluso si revelaba el verdadero origen de Ximena, sus padres no le creerían, y probablemente intentarían encubrirlo.

Es más, ni siquiera querrían investigarlo.

El enorme imperio familiar ya estaba prácticamente en manos de Ximena. ¿Qué lograrían si descubrían la verdad ahora?

Veintitantos años de cariño y esfuerzo no eran falsos.

¡¿Iban a entregar el negocio familiar y luego perder a su hija también?!

Además, Ximena y Patricio se llevaban bien y tenían una relación estable.

En medio año, cumplirían su compromiso uniendo a ambas familias. En un momento tan crucial, ¿quién se pondría a indagar para destruir toda esa estabilidad?

Por eso, al renacer y analizar la situación, Jazmín decidió no exponer a Ximena como una impostora, sino soportarlo en silencio.

Al mismo tiempo, fijó su objetivo en Patricio.

En el video se escuchaba el llanto frágil de una chica suplicando piedad; cualquiera que lo escuchara sentiría lástima por ella.

Patricio quedó atónito.

Estaba seguro de no haber escuchado a Jazmín llorar y suplicar así en la cama.

No.

Tal vez sí lo hizo, pero su voz era muy baja.

O quizás, en ese momento, él había perdido el control por completo y lo único en lo que pensaba era en poseerla.

No podía escuchar nada, había perdido toda la razón.

Si no hubiera sido drogado esta noche, probablemente habría esperado hasta el día de su boda con Ximena.

Tras tantos años de celibato, frente a un cuerpo seductor y curvoso que encajaba perfectamente con él, Patricio prácticamente se había rendido sin reservas.

—¡¿Qué es lo que quieres?!

Patricio estaba lívido, y se podía ver la vena de su sien palpitar de furia.

Sabía perfectamente que, con un video así, la verdad ya no importaba; nadie le creería.

Todas sus explicaciones sonarían a puras excusas.

Los dedos delgados y elegantes de Jazmín se deslizaron por el pecho de Patricio:

—Quiero acostarme contigo, quiero besarte. Quería probar cómo es el hombre de Ximena.

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