—Perdóname —susurró Fernando—. En el pasado fracasé rotundamente. Nunca supe ser el esposo ni el padre que ustedes merecían. Todo era nuevo para mí, y por mi falta de experiencia, cometí infinidad de errores. ¿Podrías darme la oportunidad de enmendar mis fallas?
—Fernando, por favor, no hablemos de eso —replicó Isabel—. Ya fui muy clara contigo: entre nosotros no hay más vínculo que el de los niños.
Verlo herido de esa manera había removido ciertos sentimientos en el interior de Isabel.
Pero no podía permitir que esa semilla echara raíces y floreciera.
No sería tan débil como para volver a caer en sus brazos solo porque le mostraba un poco de amabilidad.
Ya había regresado a él en el pasado, y la única que había salido destrozada fue ella.
La que se quema con leche, hasta al jocoque le sopla. Le aterraba volver a intentarlo y que el dolor la destruyera por completo.
Su rechazo no desanimó a Fernando en absoluto.
Ya había previsto que respondería así.
No importaba, tenía toda una vida por delante para reconquistarla.
No iba a presionarla ni a atosigarla de nuevo.
Gabriela se cansó, se quitó los esquís y decidió que ya no quería seguir en la pista.
Corrió hacia su papá para pedirle que la llevara a ver los demás juegos.
Al ver que Gabriela abandonaba, los demás tampoco quisieron continuar y lo siguieron. Fernando terminó guiando a la pequeña tropa hacia el resto de las atracciones.
Ver a un padre tan apuesto cuidando él solo de cuatrillizos despertaba la admiración de cualquiera.
Isabel los observó alejarse con una mezcla de sentimientos en el pecho.
Cuando estaba embarazada, Fernando contaba los días para la llegada de los bebés con muchísima ilusión.
Llegó a pensar que, en cuanto nacieran, él los adoraría tanto como ella.
Pero apenas dieron a luz, él se convirtió en otra persona.
Si él hubiera mantenido esa misma actitud cariñosa y protectora, ¿estarían hoy viviendo una realidad totalmente distinta?
Mientras tanto, Javier y Adriana estaban divirtiéndose en la pista para adultos.
Adriana tenía un rostro angelical y una personalidad bastante inocente.

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