Entrar Via

Dominio Absoluto romance Capítulo 59

En la mansión Lancaster, la tensión era palpable. Toda la familia estaba reunida en el gran salón, la ira brillaban en los ojos de los abuelos. Sofía, Jack y sus padres, Justin y Florence, ocupaban un lado de la mesa. Al otro lado se encontraban, Malvin, su esposa Linda y sus hijos, Mike y Lily.

Abraham, con voz de trueno, inició la reunión. "¿Cómo es que perdimos cien millones de dólares de la empresa y terminamos con BioHealth Solutions, una compañía con la misma cantidad en deudas?"

Amelia respondió con amargura: "Todo fue culpa de ese chico con el que obligaste a Sofía a casarse. Chris Roland nos aseguró la sociedad, ¡pero ese inútil convenció a Kingston de lo contrario!"

"¡Yo escuché que la sociedad iba a ser para los Lancaster porque Alex se lo pidió a Kingston!" Replicó Abraham, elevando la voz. "¡Pero como ustedes sobornaron a Roland, a quien Kingston detesta, eligieron otra opción!"

"¡Jasmine retorció la información a favor de Alex!" Acusó Amelia, señalando con el dedo. "¡Ese inútil es el responsable de este desastre!".

La reunión, que no fue más que una hora de acusaciones mutuas sin soluciones, llegó a un punto crítico.

"Alex les advirtió que no le dieran el dinero, pero ustedes le creyeron a Chris, y miren el resultado: ¡una estafa!" Exclamó Justin.

"¿Qué sabes tú?" Replicó Amelia. "¡Ese inútil es el culpable de todo!".

El abuelo suspiró profundamente: "Ya no nos ponemos de acuerdo en nada... es mejor que nos divorciemos".

Un silencio aturdido cayó sobre la sala.

"Padre", dijo Justin, con la voz tensa, "Mi madre y usted ya son mayores. ¿Por qué divorciarse ahora?"

"Ninguno de ustedes respeta mis decisiones", respondió Abraham con amargura. "Todos han actuado a mis espaldas y ya no creo pertenecer a esta familia. Es mejor que cada uno siga su camino, para no hacernos más daño".

Justin y Malvin le imploraron a Abraham que lo reconsiderara, pero él se mantuvo firme. Su decisión era irrevocable.

Antes de retirarse, llamó a Sofía: "Ven a mi habitación".

"Abuelo, lo siento mucho por lo que hice". Dijo Sofía, temblorosa, al entrar.

"Está bien, Sofía", dijo Abraham sentándose. "Sé que tu abuela y tus padres te presionaron, la avaricia de tu abuela los controla. Ya ni siquiera recuerdo por qué me casé con ella".

Sofía guardó silencio.

"Sofía", dijo Abraham con suavidad, "¿Alex es feliz casado contigo?"

La pregunta la tomó por sorpresa, pero replicó. "Abuelo, ¿no debería preguntarme si yo soy feliz casada con él?"

Abraham sonrió levemente. "Eso es lo que la mayoría de las mujeres piensan, pero Sofía, no puedes ser egoísta, también debes pensar en los sentimientos de los demás".

"Creo que él es feliz", añadió Sofía a la defensiva. "Se casó con una chica hermosa como yo, y soy rica. Él solo es un tipo pobre".

Abraham suspiró profundamente, negando con la cabeza. "¿Alguna vez has considerado que podría ser más rico de lo que imaginas? ¿Qué tal vez se ha rebajado al casarse contigo?"

"Imposible". Exclamó ella, con incredulidad.

"Te puse como CEO porque pensé que eras diferente al resto, pero resulta que solo sigues ciegamente sus pasos", murmuró Abraham, su decepción era evidente. "Puedes irte, necesito descansar".

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Dominio Absoluto