Sergio alzó la mirada hacia ella con calma, aunque parecía contenerse.
—Ahora necesitas descansar, y yo puedo ayudarte a descansar mejor.
—Si te vas, ¿no descansaré mejor? —preguntó Bianca, que no entendía a qué se refería y lo miraba confundida.
—Me quedaré aquí durante la próxima semana para poder cuidarte —continuó Sergio sin hacerles caso.
Bianca no podía creerlo.
—¿Qué dijiste?
Sergio le sirvió otra empanadita en su plato y sonrió, divertido.
—No tienes que mirarme tan conmovida. Basta con que colabores un poco esta semana.
Bianca no supo qué decir.
¿Desde cuándo estaba conmovida?
Quiso decir algo.
Sergio no le dio oportunidad. Terminó las empanaditas de camarón que tenía en el plato y se levantó.
—Ya terminé. Come con calma. Me voy al trabajo y vuelvo más tarde.
Rodeó la isla de la cocina y giró la cabeza hacia ella.
—Espérame. —Sonrió con picardía.
Bianca tardó un buen rato en reaccionar. Solo volvió en sí cuando él se fue.
Ya daba igual.
No iba a discutir con él. Aunque apareciera después del trabajo, le bastaba con no abrirle la puerta. Cuando terminó de comer, recibió una llamada de Vanessa, que quería saber cómo estaba.
—¿Cómo te sientes hoy? ¿Tienes alguna molestia?
¿Por qué todos le preguntaban lo mismo?
Aun así, sabía que Vanessa se preocupaba por ella de corazón.
—Estoy bien. Aparte de sueño, no siento nada. Todo está bien.
A Bianca todavía le costaba asimilarlo. Aún no podía creer lo que había pasado. Jamás se imaginó que llegaría el día en que estaría expuesta a un virus tan terrible.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....