Vivaz, divertido y con la serenidad de un adulto.
¿Cómo no lo iba a amar?
“Aprobado”.
Después de enviar la respuesta y dejar el celular, Vanessa aún sonreía cuando Daniel entró para recordarle la hora de la reunión matutina. No pareció sorprenderle verla tan feliz.
Desde que la señorita León se reconcilió con Rafael, su sonrisa era cada vez más alegre y radiante, reflejo de una felicidad que le permitía al director ejecutivo confiar tranquilo en que Rafael cuidaría de ella.
Al terminar la reunión, Vanessa preguntó qué tenía en la agenda para esa tarde. Como no tenía mucho que hacer, decidió ir al hospital para un control prenatal, pero Federico apareció en la puerta de la oficina cuando se disponía a salir.
Al ver que Vanessa se iba, Federico arqueó una ceja.
—Señorita, ¿tiene tiempo?
—Diez minutos. —Vanessa levantó la muñeca y miró su reloj.
—Bueno.
Vanessa se dio la vuelta y regresó al sofá, seguida de cerca por Federico. Daniel cerró la puerta y se quedó afuera vigilando.
—¿De qué quiere hablar, director Serrano? —Vanessa fue al grano en cuanto se sentó.
Federico sacó una carta de renuncia del bolsillo del pecho y se la tendió.
—Esta es mi renuncia.
Vanessa observó a Federico, delgado pero no enclenque, de actitud reservada y sombría. Se sorprendió.
—¿Me puede dar una razón?
—Me contactó un cazatalentos y me hizo una oferta muy tentadora —respondió Federico sin rodeos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....