Después de que Vanessa bajó en ascensor, Daniel le preguntó, intrigado:
—¿Para qué la buscó el director Serrano? Hasta donde sé, el proyecto que tiene a su cargo avanza sin problemas.
Vanessa mantuvo una actitud tranquila:
—Precisamente por eso no está conforme con la situación actual. No olvides que solo tiene ese proyecto importante a su cargo. Es el presidente de la empresa, ¿cómo va a conformarse?
Daniel era inteligente.
Durante los años que trabajó para Roberto, aprendió mucho del mundo empresarial. Además, el tiempo que llevaba trabajando con Vanessa había creado cierta sintonía entre ambos, así que enseguida entendió lo que ella quería decir:
—¿No está conforme? ¿Quiere que usted le ceda parte de su autoridad?
Vanessa giró la cabeza para mirarlo y lo corrigió con calma:
—Vino a reclamar las atribuciones que le corresponden.
Daniel, sin embargo, empezó a preocuparse.
—Su relación con Rodrigo no es tan sencilla. No podemos confiar en él, señorita. Si usted se niega, ¿qué va a hacer? ¿Renunciar?
—Acertaste. Eso es lo que quiere hacer.
En apariencia, quería renunciar; en realidad, estaba tanteando su reacción.
Ceder para ganar.
Daniel se entristeció:
—Hay poca gente honesta en el mundo empresarial. Ahora que Grupo León está en su mejor momento, si se supiera que su presidente se va a otra empresa, el grupo atraería la atención de todos los sectores.
—Y quién sabe qué polémica se desataría en torno a la empresa.
¡Era una jugada despiadada y directa!
Mientras evaluaba la situación, Vanessa mantuvo la calma. Incluso al llegar a la planta baja y subir al auto, llamó a Rafael para hablarle del control prenatal. Rafael protestó:
—¿Piensas quedarte con el bebé y dejarme a mí, cariño? ¡El control prenatal es importantísimo y me lo dices hasta ahora!
Vanessa notó el disgusto en su tono y se apresuró a calmarlo:
—No creas que te vas a librar tan fácil. Aunque me quedara con el bebé y te dejara a ti, esperaría a que terminaras de criarlo para ahorrarme el trabajo.
Rafael siguió hablando con disgusto:
—Me preocupa que digas una cosa y hagas otra, cariño. Es demasiado importante. Tengo que estar ahí.
Levantó la mano para mirar su reloj.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....