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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1149

Cuando Rafael hizo una seña con la mirada, el guardaespaldas se acercó y le dio una patada a Emilio para amenazarlo:

—Di la verdad y quizá te perdonemos la vida.

—No creas que Alexis vendrá a salvarte. Ahora ni siquiera puede salvarse a sí mismo. Emilio, coopera.

—Responde con sinceridad a todo lo que te pregunte la señora y deja de pensar en hacerte el galancito para aprovecharte de ella, carajo.

—¡Puaj!

El corpulento guardaespaldas tenía una actitud de desprecio.

Odiaba esos trucos.

¡Odiaba a los tipos como él!

Últimamente, Emilio comía cuando podía; a veces pasaba hambre y otras lograba saciarse. Ya casi no tenía fuerzas y lo habían golpeado más de una vez. Aquella patada lo debilitó aún más. Levantó la mirada hacia Vanessa, aterrorizado:

—Pregunta lo que quieras. Te diré todo lo que sé, pero tengo una condición. Cuando termine de responder, tienen que dejarme ir.

Vanessa se rio con desprecio:

—No estás en condiciones de negociar conmigo. Si me cuentas la verdad, tal vez considere enviarte al extranjero.

Emilio aceptó casi sin pensarlo, pues tenía muy claro que ya no le quedaban opciones.

¡El maldito Alexis lo había metido en un desastre!

—Dime, ¿por qué Alexis te pidió que te hicieras pasar por quien me salvó la vida entonces? ¿Qué pretendían conseguir? ¿Qué más sabes? ¿Cuánto sabes de los asuntos entre Alexis y Damián?

Vanessa hizo todas esas preguntas de una sola vez. Emilio, que ya las esperaba, respondió una por una sin resistirse.

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