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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 1150

—¡Vaya que tenía bien pensado su plan!

Vanessa se rio con desprecio. Su expresión se enfrió porque, para empezar, ni siquiera era él quien le había salvado la vida.

Pero, aunque lo hubiera sido, Vanessa ya había perdido toda esperanza en él desde aquella vez que la dejó plantada cuando iban a registrar su matrimonio por lo civil.

Emilio se quedó sentado en el suelo, sin fuerzas y sin decir nada más. Rafael, en cambio, lucía una actitud burlona.

—Con tanta confianza, parece que yo estuviera de más.

¿De dónde sacaba que podía competir con él?

Aunque Vanessa había estado enamorada de Alexis, no iba a renunciar a un esposo tan bueno como él para elegir a ese idiota.

Rafael se acercó a Emilio y lo miró con aire de superioridad:

—Dime los datos de contacto que conozcas y te enviaré a otro país.

Emilio se quedó atónito. Era evidente que no le creía.

—¿No me estás engañando?

—¿Tienes otra opción? —Rafael sonrió con frialdad.

Una sola mirada suya bastó para que Emilio se sintiera diminuto e indefenso, como si Rafael pudiera aplastarlo en cualquier momento. Después de resistir tanto tiempo, se había quedado sin recursos y perdía la esperanza.

Con la cara descompuesta, dijo:

—Está bien. Les contaré todo.

La mirada de Rafael no reveló ninguna emoción, pues ya había previsto que Emilio acabaría hablando tarde o temprano, dado que durante aquellos días solo lo había ido desgastando hasta hacerlo ceder.

Lo que Rafael no esperaba era que Juana le diera una sorpresa, gracias a la cual ya no tendría que pensar cómo confesarle a Vanessa que le había salvado la vida.

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