Capítulo 390
Al ver de nuevo a Rafael, a Vanessa le atravesó una punzada imprevista. Pero mantuvo la compostura, sin moverse de donde estaba.
Rafael llevaba un traje oscuro que casi se fundía con la noche. Ese aire distinguido suyo sobresalía en cualquier parte, y esa cara de belleza casi irreal llamaba la atención.
Pero ese rostro, ahora, a ella solo le dolía mirarlo.
-¿Qué vienes a hacer aquí? -preguntó Vanessa con voz mecánica, mirándolo sin reflejar emoción alguna.
Rafael se acercó a ella con paso firme. Sus ojos traslucían una profunda inquietud.
-¿Mi madre fue a la oficina a buscarte? ¿Estás bien? Ella...
-Señor Cisneros.
Vanessa retrocedió unos pasos para mantener la distancia y lo interrumpió con apatía.
-Puedo resolver mis asuntos sola. No te metas.
Su actitud era lejana, como si la tuviera harta.
Rafael aguzó la vista con severidad, pero fingió que nada pasaba.
-Temo que te complique las cosas. Ahora que Alexis y Natalia están detenidos, es capaz de cualquier cosa con tal de sacarlos.
-Ustedes los Cisneros, en efecto, son capaces de cualquier cosa -respondió Vanessa, siempre con el mismo tono frío.
Apartó la vista y añadió con desprecio:
-De ahora en adelante, salvo para firmar, no me busques.
A Daniel se le partió el alma al escucharla.
Era un hombre de entera confianza de Roberto y estaba al tanto del matrimonio secreto entre Vanessa y Rafael. Rafael mismo había dicho que iba a hacerlo público, pero anteanoche cambió de parecer. Fue entonces cuando Roberto vomitó sangre del coraje y terminó ingresado en el hospital. Daniel se enteró de todo por Ramiro, el mayordomo.
Seguramente fue ese golpe el que sacudió a Vanessa, y por eso se transformó. Ya no era la misma de años atrás.
-Vanessa...
Rafael quiso ir tras ella, pero Daniel se interpuso levantando la mano.
-Señor Cisneros, deténgase ahí.
-Apártate. -Rafael sostenía una mirada implacable, no admitía respuesta.
A cualquier otro esa mirada lo habría intimidado.
-Señor, Daniel no la aceptó.
-Él mismo dijo que el Grupo León está bajo fuego por todos lados. ¿Es un material tan bueno y no lo quiere? -Rafael reaccionó con más intensidad de la habitual.
Ricardo, en el asiento del copiloto, lo miró por el espejo retrovisor.
-La señora, esta vez, parece que en serio quiere romper con usted.
¿Y quién no lo haría? Habían acordado hacerlo público, con un banquete a fin de mes. Y justo en ese momento, él se arrepintió y cambió de palabra.
Por más razones difíciles que tuviera, nadie podría creerle.
-A San Pedro.
Rafael se recostó en el asiento y se frotó el entrecejo con la mano. Se veía muy inquieto.
Ricardo le indicó al chofer que arrancara.
Rafael volvió a la mansión de la Sierra.
Juana había cocinado, pero llevaba dos días sin ver a la señora en casa. Aquella noche los había oído discutir y hablar de divorcio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....