Capítulo 442
Vanessa no le creyó.
-Si ya te pusieron yeso, ¿cómo no va a ser algo serio? Ya no me mientas. Sergio, dime.
Bianca se llevó la mano a la nuca y, con una sonrisa, levantó la mirada hacia él. Había una clara insinuación en sus ojos.
Él llevaba en las manos el expediente médico y, en una bolsa, las placas radiográficas.
-No es tan grave, pero sí hay fractura en el tobillo.
Va a necesitar un buen tiempo de reposo. -Hizo una breve pausa-. Su representante ya fue a hacer los trámites de hospitalización. Qué bueno que llegaste, puedes acompañarla a su habitación.
Bianca era modelo, y sus piernas eran lo más importante para ella. Con una fractura y hospitalizada, ¿cómo no iba a estar asustada?
Vanessa prefirió callar para no angustiarla más. Se tragó la preocupación, empujó la silla de ruedas y siguió a la enfermera hasta la habitación. Sergio las acompañó.
Vanessa se inclinó para ayudar a su amiga a
subirse a la cama. Tal vez por un descuido, Bianca apoyó con fuerza el pie lastimado y gritó de dolor.
Perdió el equilibrio y cayó con todo el peso sobre Vanessa, misma que no tenía la fuerza suficiente para sostenerla y apenas logró que no se fueran las dos al suelo. Se les fue el alma a los pies del susto.
De pronto, alguien extendió la mano y sujetó a Bianca.
-Cuidado.
La voz de Sergio sonó encima de su cabeza, y de él emanaba un aroma masculino y limpio. Ella no se atrevía a apoyar el pie derecho lastimado; pisaba solo con el izquierdo, recargando el peso contra aquel pecho firme. Una mano vigorosa le sostenía el brazo manteniéndola a una cercanía que empezaba a sentirse confusa.
Aspiró aquel agradable aroma y, poco a poco, el sobresalto se fue calmando. Alzó la cara y contempló los rasgos elegantes y apuestos de Sergio; sin saber por qué, un rubor tiñó sus mejillas.
-Muchas gracias.
Él bajó la mirada y respondió con un murmullo. La
ayudó a recostarse en la cama.
De pie junto al borde, con su voz clara y pausada, le advirtió:
-De ahora en adelante ten más cuidado, para evitar una segunda lesión.
Bianca lo miró fijamente y asintió.
-Sí.
-Un accidente en el estudio de grabación.
Le contó, con todo detalle, cómo había ocurrido.
Se le rompió el tacón de repente, cayó del escenario y por eso se fracturó.
-Tienes que descansar bien estos días, ya veremos qué sigue cuando te recuperes. -Una chispa de sospecha cruzó por su mirada, pero sus palabras terminaron por consolarla.
La otra, que era de carácter despreocupado, sonrió.
-Accidente laboral. Así puedo tomarme unas
buenas vacaciones, mejor imposible.
A Vanessa le encantaba su optimismo, pero también sabía cómo era: aunque estuviera triste, no quería que los demás se preocuparan por ella.
Lo notó y no dijo nada para no agobiarla.
Conversaron un rato y, al ver que Daniel tardaba tanto en volver, salió de la habitación a hacer una llamada.
Pero en el pasillo vio aquella cara conocida y apuesta. En el instante en que lo vio, se quedó paralizada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....