Capítulo 496
Daniel rechazó la invitación una y otra vez, y en cuanto terminó de saludar se subió al auto y se fue. En ese momento, Rafael habló con suavidad:
-Entremos, no se queden ahí afuera, hoy hace mucho viento.
Al escucharlo, Vanessa, que hasta entonces no lo había mirado, apenas dirigió la mirada hacia él y se encontró de pronto con sus ojos negrísimos.
Cuando sus miradas se cruzaron, Vanessa sintió una oleada de calor. Se quedó paralizada un instante y apartó la mirada sin que lo notara.
-Mira nada más, me distraje conversando contigo y se me olvidó. Vamos, entremos.
El abuelo Antonio notó que los dos cruzaron la mirada y, por dentro, se puso contentísimo; enseguida entraron a la casa. Ese día iban a comer ellos tres solos.
Al resto de la familia Cisneros, el abuelo Antonio no le permitió venir; incluso le ordenó a Yolanda
que se encargara cuanto antes del asunto de Alexis y Natalia; lo que ese par había hecho hacía poco dejó por los suelos el nombre de los Cisneros.
Por suerte, a Alexis ya lo habían sacado de la filial, y gracias a que Rafael salvó la situación y tomó todas las previsiones, la cotización del grupo en la bolsa no se vio afectada.
-Mírate, has estado tan ocupada con la empresa que adelgazaste; come más.
El abuelo Antonio se preocupaba muchísimo por Vanessa; su cara bondadosa reflejaba puro cariño, y le servía comida sin parar.
Además, habían cocinado todo lo que a Vanessa le gustaba. A Vanessa le encantaba lo picante, aunque no soportaba un picor excesivo. Así que él le pidió al personal de cocina que le pusieran picante a casi todo, pero controlando el nivel.
De los doce platillos, cinco o seis eran picantes.
Además se preparó consomé nutritivo y postre.
Se notaba lo mucho que el abuelo se había esmerado con esa comida. A Vanessa se le mezclaron mil emociones. Bajó la mirada y, casi en un susurro, dio las gracias.
-Come un poco de pescado; lo trajeron por avión esta mañana y está cortado en láminas frescas. El arroz con erizo de mar también está bueno.
-Gracias.
Desde que llegó a la casa de los Cisneros hasta ese momento, no había dicho ni una vez "abuelo".A Antonio se le apagó la mirada, pero siguió sonriendo con cariño.
-Es lo menos que podemos hacer los Cisneros.
Ojalá tu abuelo despierte pronto.
Por dentro, Vanessa lo deseaba con todas sus fuerzas. Que su abuelo despertara pronto.
Se quedó un rato más acompañando a Antonio.
Antonio en ningún momento mencionó el asunto de Alexis y Natalia. No hizo el menor intento de pedir clemencia, y eso le quitó un peso de encima a Vanessa.
Rafael se mantuvo callado a su lado, escuchándolos conversar; intervenía de vez en cuando, sin apartar la mirada de la cara de Vanessa. Vanessa fingió no darse cuenta y, cuando se disponía a levantarse para irse, de pronto entraron varias personas por la puerta.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....