Capítulo 498
-Últimamente ha habido muchas noticias en internet sobre Camila. Todos dicen que no tiene moral, que se metió con su tío y hasta quedó embarazada, y que quiere que Rafael cargue con el muerto. Si a ustedes les parece que una mujer así es buen partido, entonces aprovechando que son fiestas patrias, espero que tengan suerte y les deseo a ambas que encuentren una nuera como esa, y que sus hijas aprendan del ejemplo.
-¡¿Qué dijiste?!
Esas palabras enfurecieron a las dos, que acusaron a gritos a Vanessa de ser maleducada.
Vanessa mantuvo una sonrisa, pero sus palabras siguieron siendo hostiles.
-¿Para qué voy a hablar de educación con unos animales? Sería ridículo.
Casi se ahogan de la rabia; entre maldiciones, se lanzaron sobre Vanessa para agarrarla y zarandearla. Vanessa ni siquiera las tenía en cuenta; desde hacía rato estaba lista para devolver el golpe.
De pronto, la ancha figura de Rafael se interpuso frente a ella y atrapó en el aire la mano que la tía ya alzaba para abofetearla.
-¿Cómo te atreves a intentar tocarla? Veo que ya te cansaste de vivir.
Le sacudió la mano con fuerza y la tía mayor retrocedió a tropezones, hasta caer sentada en el suelo. Los alaridos resonaron de un lado a otro del salón. Rafael dirigió una mirada fría y sombría hacia la tía menor, que se acercaba con intención de pegarle también, y le dijo con tono tajante:
-¿Ahora sigues tú?
La tía menor se quedó tragando saliva del susto, con la cara pálida, y negó con la cabeza.
-Sáquenlas.
Rafael sacó un pañuelo del bolsillo de su saco y, con gesto de asco, se limpió la mano con la que acababa de sujetar a la tía mayor. Jacinto no se atrevió a demorarse más; llamó enseguida a los guardias para que las cargaran y las arrojaran afuera.
Los lamentos de la tía mayor se fueron apagando en la distancia; el salón quedó en
silencio. Yolanda estaba inconforme, pero no le quedó más remedio que aguantarse. A Édgar Cisneros se le suavizó la expresión: bien echadas. Hasta el viejo don Antonio sintió que el pecho se le aliviaba.
Yolanda, con esa sonrisa que no le llegaba a los ojos, se apresuró a intervenir.
-¿Cómo va a ser molestia? Ustedes son marido y mujer, y en una familia no se debe guardar rencor de un día para el otro. Lo de antes fue todo un malentendido. De ahora en adelante seremos una familia unida y lo pasado, pasado.
Sus palabras llevaban segunda intención. Pero Vanessa no le dio el gusto. La miró con una sonrisa ambigua.
-Yo soy de las que se inclinan más por la sinceridad. Eso de "las peleas de pareja se arreglan en la cama" o "no se guarda rencor de un día para el otro", para mí es pura cobardía.
Cuando Vanessa terminó de hablar, su mirada seguía fría y serena, y salió de allí con altivez.
Rafael se quedó mirando su espalda. Sus ojos profundos se oscurecieron y, sin poder evitarlo, se le escapó una sonrisa. Vanessa subió al auto, sacó el celular y redactó un mensaje que envió.
Después dejó el celular y mantuvo el gesto altivo mientras esperaba que Yolanda cayera en la trampa que le había tendido.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....