Llamó a Ricardo con la mirada sombría y habló con firmeza:
—Vamos por el terreno número uno y el número tres. En cuanto al número cinco, ya que tanto les gusta tramar, regálenles ese gran obsequio.
Vanessa le había prometido a sus tíos que cenaría con ellos, así que cuando la tía Graciela la llamó al día siguiente para invitarla esa noche, no se negó.
—Perfecto, ya lo prometiste, le aviso a tu tío. No se te ocurra echarte para atrás. —La tía Graciela reía emocionada del otro lado de la línea, con miedo de que Vanessa no cumpliera su palabra.
—Esta noche no tengo nada que hacer, llegaré puntual. —Vanessa no pudo contener la risa.
Recordaba con claridad el cariño que la tía Graciela le tenía. Mucho mejor que el de aquellas tías.
En los años posteriores a la muerte de su mamá, casi no se habían visto, pero ella no había olvidado que, de niña, su tío y su tía la cargaban en brazos y la entretenían jugando.
—Bien, entonces te preparo algo rico, te hago una sopa.
Graciela colgó feliz, todavía con miedo de que Vanessa se arrepintiera. A Vanessa no le quedaba más que reírse. Al mediodía, cuando terminó sus pendientes, se tomó un momento para llamar a Rafael y recordarle que tomara sus medicinas a tiempo.
Rafael notó que, en esos dos días, ella no había mencionado la acusación de Alexis de que él la estaba usando para perjudicar a la familia León.
Después de hablar de algunas cosas, empezó a tantear el terreno.
—La señora Cisneros ahora es una directora con mano de hierro, dueña del enorme Grupo León. Si alguien con malas intenciones quisiera conspirar contra ti, ¿no te daría miedo?
—¿Quién va a conspirar contra mí?
Él lanzó la indirecta; ella fue directa al grano:
—¿Tú?
Rafael, que estaba pensando cómo sacar el tema, entrecerró apenas los ojos.
—¿Y si en serio tramara algo contra el patrimonio de los León? ¿Eso te daría miedo?
El gesto de Vanessa se volvió serio.
—No lo harías.
Los dedos de Rafael, que sostenían el celular, se tensaron. Ella confiaba tanto en él.
Un segundo después, Vanessa habló molesta al otro lado de la línea:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)