Entrar Via

El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 8

Capítulo 8

Vanessa se echó a reír. ¡Qué idiota le parecía!

-Creo que fui muy clara el otro día: terminamos - se burló-. ¿O de plano no entiendes cuando te hablan?

Se veía muy seria, no parecía estar jugando. Alexis vaciló un instante, pero pronto recuperó su mueca de desprecio.

-Ahora que Nati regresó, te inventas cualquier truco, ¿verdad?

-Está bien, acepto que me equivoqué, ¿contenta?

-Alexis contuvo su molestia y suavizó la voz-.

Admito que estuvo mal no ir al registro civil, pero ya deja de portarte así. Te pido una disculpa.

Le puso una caja enfrente y la abrió. Un brazalete de diamantes y zafiros brilló ante sus ojos.

Tres días antes de la fecha en que debían casarse, ella lo había visto en una revista y mencionó que le gustaba. En ese entonces, Alexis la miró con desprecio: "¿Cómo pueden gustarte esas porquerías? ¡Qué interesada!" En aquel momento, la alegría de Vanessa se esfumó.

¿Y ahora se lo compraba? ¿Qué pretendía con eso?

-Sé que querías este brazalete y ya te lo compré, así que ya cálmate, ¿va? -dijo él con tono de súplica.

Durante cinco años, siempre minimizaba sus peleas de esa forma. Pensaba que con un regalo y una disculpa sin ganas podía hacer como si nada hubiera pasado. Pero lo recordaba todo con claridad. Muchas veces se preguntó si era una exagerada, cuando lo único que quería era que él le prestara un poco de atención. Al final, siempre terminaba sanando sus propias heridas solo para volver a ser ignorada una y otra vez.

-Deja que te lo ponga.

Alexis le tomó la mano para intentar cerrarle el broche.

-¡Suéltame!

Con un movimiento brusco, ella hizo que el brazalete cayera al suelo y repitió sin ganas:

-Escúchame bien: terminamos.

-Si no hubiera venido, habrías dejado en ridículo el apellido de la familia. -Rafael se mostró indiferente.

Soltó a Vanessa. Se acomodó y lo miró de reojo, muy sorprendida. "¿No le importa que se entere de que ya estamos casados?" Alexis no notó nada extraño entre ellos y se apresuró a explicar:

-No quería lastimarla, es que no medí mi fuerza y solo le di un empujón.

Ella puso los ojos en blanco y le dio risa. No podía creer que lo hubiera amado a ciegas durante cinco años. El tipo le hizo una seña para que se acercara, pero ella ni siquiera le hizo caso.

-Vanessa y yo tuvimos una pelea, pero ya la estoy convenciendo -añadió Alexis restándole importancia-. Ella siempre es así de sentida, perdón por el espectáculo.

Arrugó la frente. ¿Eso era lo que él pensaba?

Antes, escuchar algo así la habría hecho sentir mal por mucho tiempo, creyendo que tenía un mal carácter. Sin embargo, ahora no sentía nada. Tal vez era por la presencia de Rafael, o quizás porque su decepción era tan grande que ya le daba igual.

Rafael la observó; al verla tan desanimada, sus ojos se volvieron todavía más oscuros.

 

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)