Ante esa idea, Jaime dejó escapar una pequeña sonrisa, antes de continuar con sus pensamientos:
«Supongo que la mayoría de los artistas de las artes marciales no buscan fama y fortuna; de hecho, tan solo les importa mejorar sus técnicas de cultivación. Por lo tanto y debido a que el noroeste cuenta con pocos guerreros con esas habilidades, no me sorprende que consideren a Calixto tan poderoso».
El joven parecía absorto en sus pensamientos, por lo que no pudo evitar sobresaltarse al volver a escuchar la voz del taxista al exclamar en un chirrido lleno de terror:
—¡No pretendo asustarlo, pero el Barón del Noroeste posee una fuerza y destreza sin igual! Asimismo, según las leyendas y aunque nunca lo he conocido en persona, es un dios que llegó al noroeste hace mucho tiempo. —Al terminar de hablar, el hombre pudo sentir un escalofrío recorrerle todo el cuerpo.
Ante el curioso relato, Jaime volvió a dejar escapar una pequeña risa, al tiempo que pensaba:
«Al parecer, esta gente nunca ha visto a un guerrero con un nivel superior a un Gran Maestro de las Artes Marciales Nivel Ocho, así que no me sorprende que Calixto goce de tan terrible reputación».
Tan solo un momento después, se escuchó su voz al indagar en tono severo:
—Señor, me pregunto si sabe dónde se encuentra la residencia de tan ilustre hombre, pues me gustaría conocerlo; de hecho, deseo aprender un poco acerca de las técnicas de cultivación y estoy seguro de que he venido al lugar indicado.
—La enorme mansión del Señor Guillén se encuentra al oeste de la ciudad, en una lujosa propiedad de varias hectáreas, pero me temo que deberá llamar a su oficina para arreglar una visita; de otra manera, no solo le negarán la entrada, sino que su vida podría estar en riesgo —respondió el taxista, con voz entrecortada.
Después de una breve pausa, Jaime añadió, sin mostrar ninguna emoción:
—Le agradezco todas sus atenciones; le prometo que seré muy cuidadoso.
De pronto, el pequeño vehículo se detuvo frente a la entrada de un lujoso hotel; justo cuando el conductor se disponía a descender, un hermoso auto color negro impactó al costado de manera inesperada. Entonces, el hombre maduro se apresuró a abrir la puerta para revisar que todo estuviera bien; no obstante, tan pronto reconoció el famoso BMW a su lado, su semblante palideció por completo. Antes de que pudiera reaccionar, se escuchó la voz de un musculoso hombre al rugir, furioso:

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