—¡Entonces, morirás! —rugió Saulo y tan solo un momento después, colocó el dedo sobre su frente para dejar caer una minúscula gota de Esencia Sangrienta en el platillo; de inmediato, la luz cegadora de un resplandor inundó el lugar. Al advertir la caótica escena que se suscitaba frente a sus ojos, Jaime se dispuso a elevar aún más los niveles del Poder de los Dragones para intentar protegerse del impacto de aquellas devastadoras ondas energéticas; ante su reacción, Saulo dejó escapar una estrepitosa carcajada, antes de añadir en tono triunfante—: ¡Todos tus esfuerzos contra la legendaria fuerza del platillo serán en vano! ¡Es momento de rendirte! —Al terminar de emitir esas palabras, arrojó con fuerza el objeto, en dirección de su oponente; a medida que avanzaba por los aires, el platillo comenzó a crecer, al tiempo que aparecían enormes rayos de luz. Mientras presenciaban la impactante escena que se suscitaba frentes a sus ojos, el resto de los guerreros observaba, emocionados, la épica batalla. Al percatarse del inminente impacto, Jaime se apresuró a alzar un puño para activar el Puño de Luz Sagrado; de esa manera, intentaría detener el ataque.
¡Bam!
El fuerte sonido del golpe resonó en todo el lugar; sin embargo y aunque el haz de luz dorada había logrado impactar contra el objeto, Jaime pronto descubrió que todos sus esfuerzos habían sido en vano, pues el joven cayó al suelo, debajo del enorme platillo. En ese momento, comenzó a sentir un intenso dolor en el pecho al notar que un cálido líquido escarlata emanaba, en abundancia, de una profunda herida. Entonces, se volvió a escuchar la voz de uno de los guerreros al comentar:
—¡El tesoro de la Familia Noguera posee una fuerza descomunal, pues Jaime ni siquiera pudo defenderse! —Al terminar de emitir esas palabras, dejó escapar una carcajada triunfante, antes de añadir—: ¡No puedo creer que hace tan solo unos momentos, fuera capaz de aniquilar a tantos guerreros, pero ahora su vida corre peligro! Supongo que esa arrogancia fue su perdición…
El resto del grupo se limitó a hacer un pequeño gesto con la cabeza, aliviados, ante el inesperado cambio en el curso de los acontecimientos; por otro lado, el semblante de Saulo se endureció por completo al recordar que pronto aquel objeto mágico perdería todo su poder. Sin embargo, logró recuperar la compostura, pues la Familia Noguera perdería su prestigio si el resto de los líderes de las familias y sectas lograban enterarse de la situación, en especial, ahora que todos parecían tan atentos al despliegue de su fuerza; tras una breve pausa, expresó en tono tranquilo:
—Es momento de continuar con nuestro banquete; ahora nadie podrá interrumpirnos. —Al terminar de hablar, dejó escapar un estruendoso suspiro, al tiempo que pensaba:
«Ahora más que nunca, nadie dudará de la Familia Noguera…».
—No se preocupen; es imposible que pueda liberarse, sin importar sus esfuerzos, pues el platillo es impenetrable. En tan solo unos momentos, dejará de existir. —Entonces, dejó escapar una pequeña risa, antes de continuar—: Ahora que no puede utilizar la Armadura Gólem, será aún más difícil sobrevivir; recuerden que un simple Gran Maestro de las Artes Marciales carece de las habilidades para sobreponerse a las antiguas fuerzas de un Marqués de las Artes Marciales de Máximo Nivel. Sin embargo, debo admitir que me apena la pérdida de un joven con tanto potencial; de otra manera, podría unirse a la Familia Noguera para derrotar, de una vez por todas, a la Alianza de Guerreros.
De pronto, el ensordecedor sonido proveniente del platillo comenzó a resonar cada vez más fuerte, por lo que el grupo de guerreros no pudo evitar mirar, consternados; en efecto, no tardaron en notar que la superficie del objeto se había dañado, como si se tratara de un pedazo de papel. Al percatarse de la delicada situación, el semblante de Saulo palideció por completo al meditar:
«Es imposible, a menos que…».

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