Sería pan comido si la familia Delgado realmente quisiera destruir al líder de la secta.
—Sólo preguntaba. Si ese es el caso, entonces está bien…
Aterrado, el líder de la secta volvió a tomar asiento.
Al momento siguiente, sonaron risitas burlonas en la sala de conferencias. Aquel líder sectario era uno de los miembros de la Alianza de Guerreros, y sin embargo Lázaro lo reprendía como si fuera un perro. Eso era prácticamente una bofetada para la Alianza de Guerreros. Por eso, Sion no pudo soportarlo más.
—Señor Delgado, estamos aquí para la reunión, no para lucirnos. Si en realidad desea tener un enfrentamiento, la Alianza de Guerreros no le tiene miedo. No se crea demasiado porque su familia se haya apoderado de los recursos de los Noguera —le dijo Sion a Lázaro con una expresión fría.
—¡Enséñame entonces lo que tienes! ¿Crees que tengo miedo de tu Alianza de Guerreros?
Lázaro no tenía ningún miedo.
Al instante, Sion se agitó y se puso en pie de un salto. En poco tiempo, el ambiente en la sala de conferencias se volvió demasiado tenso.
Al ver eso, Teodoro dijo de inmediato:
—Todos, esta es la sala de conferencias. Vamos a ver cómo piensan explicarle esto al señor Salazar si montan un problema aquí.
Cuando se mencionó el nombre del señor Salazar, Sion volvió a su asiento mientras Lázaro le acercaba una silla a Jaime.
—Señor Casas, por favor, tome asiento.
Jaime se sentó en la silla al instante sin dudarlo mientras Lázaro se colocaba detrás de él. En ese momento, todos pudieron ver que la familia Delgado se había convertido en verdad en los subordinados de Jaime.
La expresión de Sion se ensombreció aún más al ver aquello.
Al principio, creó la Red Celestial para enfrentarse a Jaime. Ahora que la familia Delgado estaba en el panorama, no sabía cómo iban a resultar las cosas.
Después de eso, todo el mundo en la sala de conferencias estaba en silencio. Sin embargo, Jaime miraba con frialdad a Sion con intenciones asesinas.
«¡Josefina sigue sufriendo en la mazmorra de la Alianza de Guerreros! ¡Tengo que encontrar una oportunidad para matar a este viejo!».
Por el contrario, Sion no se preocupó por Jaime en absoluto. Los ojos del primero estaban un poco cerrados, dándole una mirada relajada.
El silencio en la sala hizo que a todos se les erizara la piel.
En ese instante, un líder de una de las familias de artes marciales de la Alianza de Guerreros se burló:
—Jaime, eres realmente el perro bueno del señor Salazar. No me extraña que siempre te proteja.
Estaba buscando problemas a propósito, ya que iban a deshacerse de Jaime después de que éste saliera del edificio. Además, Sion también les había prometido que quien se deshiciera de Jaime podría obtener la mitad de los recursos del Juicio en el año siguiente.
—¡Jajaja! ¡Es un buen perro!
Todos rieron hasta que les dolió el estómago.
Al ver eso, la persona de antes continuó burlándose de Jaime:
—Jaime, no te creas demasiado. ¿Crees que eres invencible en Ciudad de Jade sólo porque mataste a Demetrio? Todas las sectas y familias de artes marciales han convivido pacíficamente en el pasado. Pero desde que llegaste, todo el mundo de las artes marciales en Ciudad de Jade ha sido un desastre. Si el señor Salazar no hubiera estado protegiéndote todo este tiempo, ¿crees que seguirías vivo ahora?
Jaime lanzó una mirada gélida a esa persona y dijo:
—¿Crees que una basura como tú es digna de decir cosas como matarme?

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