Eloísa entendió de inmediato lo que su hija quería hacer.
Relajó el ceño y cruzó las piernas.
—Bien, pero asegúrate de vengarte con todo esta vez.
—Por cierto, ¿cómo van tú y Alexis últimamente? —preguntó Eloísa cambiando de tema.
La última vez habían quedado de verse los padres de ambos, pero Alexis canceló de repente. Eloísa estaba muy molesta y contactó a Norma en privado.
Norma solo le dio largas, diciendo que los jóvenes no tienen prisa por casarse y que lo importante es la carrera.
Al mencionar eso, Florencia se tensó.
Alexis la había estado ignorando notablemente. Varias veces subió a buscarlo para comer, pero él siempre la rechazaba diciendo que estaba ocupado.
Florencia ya no quería seguir rogando atención.
—Ay, hija —suspiró Eloísa—, quien quiere lograr grandes cosas no se fija en detalles. ¿Te rindes solo porque te rechazó un par de veces? ¿Cómo voy a confiarte el negocio familiar así?
—La relación entre hombre y mujer es como un resorte: si tú eres débil, él se hace fuerte; si tú eres fuerte, él se debilita.
Florencia se quejó:
—Después de hacer el ridículo varias veces, ¿cómo voy a ser fuerte frente a él?
Eloísa sonrió misteriosamente y dijo con intención:
—Eres mujer, aprende a usar tus ventajas de mujer. Por muy fuerte que sea, es un hombre joven y vigoroso, siempre tendrá esas necesidades.
Para su sorpresa, Florencia mostró desinterés, se cruzó de brazos y se recargó en el sofá.
—Ya lo intenté antes y parece que no le interesa mucho.
Florencia incluso sospechaba si Alexis tenía algún problema, ella era su prometida y él se aguantaba incluso cuando ella se le ofrecía.
Era increíble.
—Si no funciona a la primera, prueba una segunda, o una tercera. Tarde o temprano caerá.
Florencia suspiró.
—Está bien, lo intentaré de nuevo.
Pero antes, tenía que recuperar algo de dignidad a costa de Bianca.
—¿Cómo conoces a Ramiro?
—Ah, cierto, olvidé presentarme —Florencia sonrió maliciosamente—. Soy la hijastra de Ramiro, me llamo Florencia. El señor Ramiro es el yerno que se unió a nuestra familia Sáez. Desde que entró a la familia, ha sido súper bueno conmigo y con mi mamá.
—Por ese cariño, hoy vine especialmente a visitarla.
*Pum*.
Fue como un balde de agua fría. Selena se llevó la mano al pecho y cayó hacia atrás en el sofá. Con los labios blancos, señaló a Florencia:
—Tú... tú viniste a... a provocarme.
—Señora, no diga eso. Vine con buenas intenciones a visitarla, ¿cómo dice que vengo a provocarla?
—No sabe lo bueno que es el señor Ramiro con nosotras desde que llegó a la familia Sáez. Si le pido la luna, busca la forma de bajármela.
—Hace poco me enteré de que usted es su exesposa y Bianca es su hija. Qué coincidencia, Bianca y yo fuimos compañeras de trabajo.
Se acercó paso a paso a Selena y le susurró al oído:
—Olvidé decirle, Alexis canceló su compromiso con ella por mí. Pronto, Alexis y yo nos casaremos y seremos la pareja más feliz.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...