Entrar Via

El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival romance Capítulo 292

Adriana estaba sin aliento:

—Aproveché que estaban jugando para llamar a mi primo y preguntarle cómo iba la recolección de pruebas. ¡Y de repente cambió de actitud! Dijo que antes solo estaba bromeando conmigo, que el título de Florencia es legítimo y que ella es una bellísima persona.

—¡Ese infeliz! Se retractó de todo lo que dijo antes. ¡Me va a dar algo del coraje!

Bianca también se sorprendió, pero enseguida empezó a analizar por qué Esteban negaría su versión anterior. Después de pensarlo un momento, dedujo:

—¿Será que Florencia tiene algo con qué chantajear a tu primo?

Adriana entrecerró los ojos:

—¿Quieres decir que Florencia lo amenazó para que cerrara la boca?

¿Pero qué podía tener Florencia contra él? Las dos familias no habían tenido contacto en años; solo Adriana hablaba ocasionalmente con su primo por teléfono. En realidad, no sabía nada de su vida real en el extranjero.

Sin embargo, Adriana no pensaba rendirse.

—No importa. Si mi primo no quiere ayudar, lo haré yo misma. Contrataré a un detective privado para que investigue fuera del país.

Bianca se sintió conmovida por la insistencia de Adriana en exponer a Florencia.

—Gracias, Adriana, pero creo que es una pérdida de tiempo. Dejémoslo así. Ya hablé con mi mamá y me aseguré de que Ramiro no pueda acercarse a ella tan fácilmente.

—¿Y tú qué? ¿Vas a aguantar que Florencia se te pavonee en la cara? ¡Es una payasa, me dan ganas de cachetearla!

Bianca sonrió:

—Tampoco soy tan dejada. Conmigo solo se va a topar con pared.

Pero Adriana insistió:

—No, hay que cortar el mal de raíz. Tengo que ayudarte a sacarte esa espina.

—Adriana, eres muy buena conmigo —Bianca no pudo evitar abrazarla.

Desde pequeña, ya fuera lidiando con Verónica o en su relación con Alexis, ella siempre había sido la que daba. Era la primera vez, aparte de su madre, que alguien la ayudaba sin esperar nada a cambio. Los ojos de Bianca se humedecieron.

—Entonces, ¿qué dices? ¿Te animas a ser mi cuñada? —Adriana aprovechó para tentarla—. ¡Si eres mi cuñada te voy a tener en un pedestal!

Las lágrimas retrocedieron al instante.

Capítulo 292 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival