Hoy era su primera cita oficial, así que ambos estaban un poco tensos.
Después de comer, Mariano tomó la iniciativa y le agarró la mano. Sus dedos largos se acercaron primero con suavidad y luego, con decisión, entrelazaron los de ella.
Bianca bajó la mirada, viendo cómo su mano pequeña quedaba envuelta en la palma cálida de él, y sintió que las mejillas le ardían.
Mariano, satisfecho con su reacción, sonrió y preguntó:
—¿A dónde quieres ir en la tarde?
—A donde sea, me da igual.
Mariano se frotó la barbilla.
—Dicen en internet que cuando tu novia dice «me da igual» o «lo que sea», no significa que puedas hacer cualquier cosa, sino que tienes que adivinar qué es lo que ella más quiere hacer.
Bianca se quedó sin palabras.
Ella soltó una risa resignada.
—Yo no soy así. De verdad me da igual.
«Con tal de estar contigo».
Mariano había hecho su tarea; sabía que a ella le gustaba la tranquilidad y no le agradaban las multitudes, así que propuso:
—Hay una exposición de artefactos antiguos cerca de aquí, y no hay mucha gente. ¿Vamos a verla?
—Va, me late.
Al llegar, efectivamente había poca gente, pero las piezas eran impresionantes. Bianca quedó cautivada al instante.
Le jaló la manga a Mariano.
—¿Pedimos un guía?
Mariano bajó la mirada y sonrió.
—No hace falta, tienes uno aquí mismo.
—¿Tú? —Bianca abrió los ojos con sorpresa—. ¿También sabes de arqueología?
Mariano le apretó la mano en señal de protesta.
—No me subestimes. Escúchame un rato y verás de lo que soy capaz.
La verdad es que no era un experto, pero se había pasado la noche anterior estudiando para esto.
Bianca soltó una carcajada.
—Jamás me atrevería a subestimarte. La última vez el profesor me contó que cuando estudiabas en la Universidad Panamericana del Caribe eras toda una celebridad. Dicen que tenías un club de fans y que la mitad de las alumnas en las clases optativas iban solo por ti.
Mariano negó con la cabeza, riendo.
—Mi tío exagera.
—Entonces, Señor Fajardo, ¿cuántas novias has tenido? —preguntó Bianca parpadeando, atacando por sorpresa.
Mariano se quedó helado un segundo, luego le pellizcó suavemente la palma de la mano.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...