Al recordar el pasado, Camila sintió una punzada en el corazón.
Estaba claro que fue un error de su padre, pero ¿por qué tenía que ser ella quien pagara los platos rotos?
Ella y Mariano se amaban, pero tuvieron que separarse forzosamente por rencores de la generación anterior.
¡No estaba dispuesta a aceptarlo!
—¿Esta es la historia que querías contarme? —Bianca sonrió levemente, mirando fijamente a Camila.
—Parece que no lo entiendes. Si él no me hubiera olvidado, jamás habría empezado algo contigo.
Bianca se levantó. Pensó que escucharía alguna información útil, pero visto lo visto, no tenía caso seguir perdiendo el tiempo ahí.
Esta señorita Quintero tenía un exceso de confianza.
Bianca salió de la habitación y, antes de entrar al elevador, escuchó un grito desgarrador proveniente del privado que acababa de dejar.
Bianca frunció el ceño. Al parecer, la estabilidad mental de la señorita Quintero dejaba mucho que desear.
Al día siguiente, Bianca bajó para reportarle el trabajo a Esteban.
De repente, su celular comenzó a sonar insistentemente con varias notificaciones seguidas.
Esteban arqueó una ceja y la miró.
—Subdirectora Guzmán, hace poco enfaticé las reglas sobre las reuniones.
Bianca bajó la mirada.
—Lo siento.
Bajó la cabeza con la intención de silenciar el celular, pero vio cómo saltaban una tras otra las fotos en la barra de notificaciones.
Al final, apareció una línea de texto:
[Esta juventud que compartimos Mariano y yo es algo que tú jamás podrás superar].
Los dedos de Bianca temblaron levemente, pero pronto contuvo la respiración y se recompuso.
Cuando terminó el reporte, Bianca buscó una sala de juntas vacía y entró.
Se recargó contra la pared, jadeando como si se hubiera quedado sin fuerzas.
Pasó un buen rato antes de que lograra calmarse. Entonces llamó a Mariano:
—¿Tienes tiempo esta noche? Hace mucho que no cenamos juntos, vamos a cenar hoy. Tengo algo que platicar contigo.
Mariano, que estaba al otro lado de la línea atendiendo a unos clientes, notó que la voz de Bianca sonaba extraña e inmediatamente buscó una excusa para salir.
—¿Qué pasa? ¿Sucedió algo?
Bianca soltó una risa suave.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival
Me han quitado ya mas 15 desbloqueo los capítulos me da error y no se abren que esta pasando...