Entrar Via

El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival romance Capítulo 85

Se dice que Alexis sentía lástima por Florencia y no soportaba dejarla sola atendiendo a los clientes, así que siempre la acompañaba. Seguramente ahí fue donde aprendió a desenvolverse socialmente.

Como ves, no es que los hombres no entiendan o no sepan, simplemente es que no han conocido a la mujer que los motive a esforzarse.

Bianca no iba a ser tan ilusa como para pensar que Alexis había venido especialmente a buscarla, así que no lo saludó. Pasó de largo, con la cabeza gacha, ignorándolo por completo.

Pero Alexis la agarró de la muñeca.

—¿Qué cree que hace, señor Zúñiga? —cuestionó Bianca con frialdad.

Tenía la cara helada y la voz le salió cortante.

—¿Señor Zúñiga? ¿Solo llevas un mes fuera y ya finges que somos desconocidos?

—¿Acaso no fuiste tú, señor Zúñiga, quien fingió no conocerme primero? ¿Eh? —replicó Bianca secamente.

Alexis lo captó. Estaba molesta porque durante el día, en el foro, se habían cruzado y él no la había saludado.

Si estaba enojada, significaba que todavía sentía algo por él.

El humor de Alexis mejoró un poco.

Soltó la muñeca de Bianca y suavizó el tono de voz.

—¿Cómo conociste a Mariano?

El cambio de tema fue brusco. Bianca se quedó atónita un momento, apretó los labios y dio un paso atrás.

—Dada nuestra relación actual, no tengo por qué reportarte todo lo que hago.

—¡Bianca! —dijo Alexis—. Mariano está en un nivel que no puedes manejar, gente como él no tiene corazón. No te metas con él.

¿De qué demonios estaba hablando? Mariano era su jefe, su trato era meramente profesional. ¿Cómo que «meterse» con él?

Bianca se quedó sin palabras ante tal estupidez. No quería seguir lidiando con Alexis.

—¡Bianca! —la llamó de nuevo. Alexis respiró hondo y la miró a los ojos—.

Sé que me estás esperando. ¿No es una excusa lo que quieres? Te la doy. Sí, este mes que te fuiste no me he acostumbrado, la verdad. Regresa. La empresa, y yo, te necesitamos.

Pensó que, al escuchar eso, el corazón de Bianca se ablandaría y volvería.

Pero, para su sorpresa, no fue así.

La mirada de ella se suavizó un poco y dijo:

—Alexis, estuvimos juntos siete años. No tienes idea de cuánto deseé escuchar esas palabras antes. Lo irónico es que, cuando estábamos juntos, nunca lo dijiste. Ni siquiera fuiste capaz de decirme un «te amo». Y ahora que terminamos, vienes con esto.

Ella soltó una risa burlona.

—¿Y de qué sirve ahora?

—Alexis, yo quiero amor. ¡Quiero tu amor! ¿Tú me amas?

Alexis se quedó helado en su sitio.

¿Amaba a Bianca?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que lo Dejé, Firmé con su Mayor Rival