Pero antes de que Giselle pudiera decir una sola palabra, la voz gélida de Fabio la cortó en seco.
—No vuelvas a hacer el ridículo de esta manera, Giselle. Estoy harto de tener que ir detrás de ti recogiendo tu basura —el tono de Fabio era sepulcral, y sus palabras, una clara advertencia.
—¿De verdad pensaste que eras la única que podía manipular a la opinión pública? —le espetó con desprecio.
Giselle se quedó muda. No supo qué responder.
Ella había ordenado todo; fue su asistente quien pagó al ejército de trolls para destruir la imagen de Vanesa.
Giselle estaba convencida de que, siendo una mujer de alta sociedad, Vanesa mantendría las apariencias y no se rebajaría a pelear públicamente.
Se equivocó de manera garrafal.
Vanesa no solo peleó, sino que lo hizo sin titubear.
Y para colmo, el propio Julián Jiménez se había metido al ruedo.
Era más que evidente que Julián apoyaba incondicionalmente a Vanesa.
Al ver eso, el terror invadió a Giselle, y sin pensarlo dos veces ordenó retirar a todos sus trolls.
—¿Eres ciega? ¿No ves lo importante que es esa niña para la familia Jiménez? Y tú vas y provocas un desastre tras otro... —se burló Fabio con frialdad.
Luego fue directo al grano:
—Te lo advierto ahora, Giselle: si vuelve a ocurrir algo parecido, te dejo a tu suerte.
El color abandonó el rostro de Giselle de golpe, incapaz de creer lo que acababa de escuchar.
Lo miró con los ojos muy abiertos por el impacto.
Casi al mismo tiempo, en la pantalla del televisor del asiento trasero apareció el rostro de Vanesa.
Era la escena donde la asediaban los paparazzi.
Un periodista le preguntaba si planeaba despedir a Giselle de la película y reemplazarla por otra actriz debido al escándalo.
Esa pregunta hizo que Giselle contuviera la respiración, pegando los ojos a la pantalla.
Los ojos de Fabio también se clavaron en el televisor.
Giselle lo observó de reojo.
No supo si era una ilusión suya, pero sintió que Fabio no estaba prestando atención a la noticia en sí, sino que estaba admirando a Vanesa.
Como si, a través de la pantalla, intentara devorarla con la mirada.

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