Entrar Via

El juguete del abogado romance Capítulo 206

Para sorpresa de Estefanía, los tres días siguientes pasaron volando.

Estar de regreso en el departamento de Cristian era algo que jamás habría imaginado.

Bueno, cuando se marchó tras el supuesto divorcio, de verdad creyó que la historia entre ellos había llegado a su fin. Pero ahora comprendía que ni siquiera habían estado cerca de un punto final.

Cristian era ese camino en su vida que, una vez pisado, no permitía dar marcha atrás. Era un callejón sin salida, uno del que no se arrepentía y que, muy probablemente, volvería a elegir una y otra vez.

Incluso de las peores decisiones podía brotar algo que justificaba el tropiezo.

Ella jamás había estado destinada a otro hombre; muy probablemente había llevado su nombre grabado desde mucho antes de nacer.

Ahora, de vuelta en casa, experimentaba precisamente eso: la certeza de regresar al lugar al que pertenecía.

Había pasado de no tener absolutamente nada a poseerlo todo.

Con su hijo en brazos, Estefanía experimentó un breve momento de plenitud.

Sí, los problemas seguían tocando a su puerta y muy posiblemente nunca terminarían. La vida misma era una constante batalla de la que no se podía desertar.

Pero mientras tuviera a su familia y a este pequeño travieso en sus brazos, estaba dispuesta a enfrentarse a todo.

Estefanía llevaba al menos una hora intentando dormir al bebé.

Sentada en una mecedora le cantaba con suavidad —esa canción que le habían dicho que era su favorita—, mientras su hijo no hacía otra cosa que rebotar contra su pecho, con los ojos bien abiertos y una energía inagotable que parecía multiplicarse con cada segundo.

—Lo estás haciendo mal —murmuró una voz profunda desde el umbral de la habitación.

Las palabras de Cristian la hicieron alzar la vista de golpe.

El hombre estaba allí, recostado contra el marco de la puerta, cruzado de brazos y con una expresión de suficiencia tan marcada que resultaba imposible de ignorar.

La arrogancia en su semblante era, sencillamente, innegable.

Estefanía bufó en silencio, rodando los ojos con fastidio mientras sentía que él se valía injustamente de su ventaja.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El juguete del abogado