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El Marido que no supo perder romance Capítulo 5

Gretel se sorprendió y soltó una pequeña risa.

—¿Ahora también eres adivino a tiempo parcial, Kenzo?

Apenas terminó de hablar, sintió una suave palmada en la cabeza.

Kenzo la miró de reojo y se ajustó los lentes.

—¿Acaso no notas que estás actuando diferente? Soy tu terapeuta, a mí no me puedes engañar.

Tras un breve silencio, ella asintió.

—Sí.

Kenzo era el discípulo estrella del Dr. Blanco. Conocido en el extranjero bajo el alias de «Ken», se había forjado un nombre a muy temprana edad. A sus escasos treinta años, había ganado incontables premios y sus pacientes solían ser magnates y miembros de la realeza europea. Sin embargo, después de que Gretel regresara a su país, él se excusó diciendo que necesitaba ganar experiencia local; ocultó su verdadera identidad y comenzó a trabajar en la clínica de ella, ayudándola además como su psicólogo personal.

Él conocía todo su pasado. La había apoyado, guiado y sanado. Gretel sabía perfectamente que sin Kenzo, ella no sería quien era hoy.

Kenzo la observó un largo rato y luego le palmeó el hombro con suavidad.

—Asegúrate de protegerte. Si necesitas algo, no dudes en decirme.

Luego arqueó una ceja, dándole un tono más ligero a la conversación.

—Todos en el instituto te adoramos. Si alguien se atreve a lastimarte frente a mis narices, tus colegas volarán desde el extranjero solo para ajustar cuentas conmigo.

El comentario logró sacarle una sonrisa a Gretel, sintiendo una cálida ola de afecto en su pecho.

—Sé cuidarme sola. Ve a descansar temprano, yo también ya me voy a casa.

Kenzo le devolvió la sonrisa y la observó en silencio mientras se alejaba.

***

Gretel condujo hasta su apartamento.

Terminó de revisar los planes de tratamiento para los pacientes del día siguiente, se lavó y se metió en la cama.

Capítulo 5 1

Capítulo 5 2

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