Capítulo 343
-¡Maldita sea! ¿Qué está haciendo Cale en un momento como este? -murmuró Chris con impaciencia evidente. Intentó llamar a su hermano Cale una y otra vez-. No puedo esperar mucho más.
La pequeña sala de juntas del piso VIP del hospital estaba repleta de miembros de la familia Callister.
Los dos hermanos menores de Daven ya habían llegado: tomaron el vuelo más rápido a Solaviz en cuanto se enteraron de lo de su madre.
Mientras tanto, Chris Miller estaba parado junto a la mampara de la ventana, un poco apartado de los demás que aún esperaban las novedades de los doctores. Tenía las manos metidas en los bolsillos y la mandíbula apretada. Llevaba casi diez minutos con el celular pegado a la oreja, pero la tensión en su expresión no cedía ni por un instante.
-¿Sí, Chris?
Chris dejó escapar un gruñido de frustración.
-¿Qué carajo estás haciendo que tengo que esperar tanto para localizarte?
-¿Qué quieres? -contestó Cale en tono cortante -. Dilo rápido. Tengo asuntos que atender.
Entonces Chris le dijo todo, la cadena completa de eventos en torno al accidente de Kate Callister.
-¿Me estás oyendo, Cale? -Se forzó a mantener la voz firme-. Este accidente es demasiado sospechoso. El chofer murió en el lugar, el punto de impacto es extraño, y los frenos... probablemente los manipularon.
La voz al otro lado del teléfono fue baja pero clara.
-Lo escuché todo, Chris. Pero recuerdas que estoy en las Bahamas, ¿no? Lydia y yo estamos viviendo acá por ahora. La nueva sucursal de TnC acaba de abrir, y...
-Lo sé -lo interrumpió Chris con brusquedad-.
Pero esta es la familia Callister. Y la tía Kate... es una de las nuestras.
Silencio. Luego Cale volvió a hablar, esta vez más despacio.
-Entiendo. Pero antes de volver volando a Solaviz, hay algo que necesitas saber.
Chris se apartó de la ventana, con la cara endureciéndose.
-¿Qué?
-¿Olvidaste algo?
La expresión de Chris se endureció.
-Solo dilo. ¡No me vengas con acertijos ahora!
Cale chasqueó la lengua, fastidiado.
-Hace una semana... Harold salió de prisión.
Chris se quedó congelado.
-¿Harold? ¿Harold, el exalcalde de Solaviz?
-Sí.
-Pero todavía le quedaban años a su sentencia.
¿Cómo demonios...?
-Remisión de pena. Vacíos administrativos.
Reducciones de sentencia. Buena conducta. Todo huele a manipulación -respondió Cale-.
Demasiado prolijo para ser coincidencia.
Chris cerró los ojos un momento y reguló la respiración.
-¿Crees que esté conectado con el accidente?
-Chris -la voz de Cale bajó aún más-. Harold perdió su carrera por aquella investigación conjunta que dirigieron tú, Chase y Daven. Y sabes a quién odia más.
Chris dirigió la mirada hacia las puertas de la UCI, donde Daven y Althea seguían esperando noticias
de Kate.
-A la familia Callister.
-Exacto. Tiene motivos de sobra.
Desde el otro lado de la línea, una voz más suave se coló.
-Cale... pregúntale a Chris... -Lydia sonaba dudosa, pero alerta-. Vanessa Blake...todavía no termina de cumplir su sentencia, ¿no? ¿Sigue en Aethelis?
Chris arrugó el entrecejo.
-¿Por qué pregunta Lydia por Vanessa?
-Acabo de recordar algo -respondió LydiaHace seis meses, antes de que Cale y yo nos mudáramos, hubo una noticia de que Vanessa también recibió una remisión que le acortó la sentencia. No sé si signifique algo... No puedo pensar con claridad en este momento.
Chris exhaló despacio.
-¿Entonces crees que Vanessa esté involucrada?
-No dije eso -respondió Lydia rápidamente-.
Solo siento... que todo encaja demasiado bien para descartarlo como coincidencia.
Cale retomó la palabra.
-Chris, dame dos días. Voy a rastrear los movimientos de Harold desde el momento en que salió. También revisaré con quién se ha estado reuniendo.
-¿Dos días? -Chris miró al techo como si luchara con sus propios pensamientos-. Solaviz ya está ardiendo en rumores desde que el accidente se hizo viral.
-¿Cómo iba a dejar pasar esto? Vamos a empezar la investigación por dos frentes. Esta noche reúno al equipo.
Antes de que pudieran seguir, la puerta de la sala de espera de la Unidad de Cuidados Intensivos se abrió.
Arven entró con la cara pálida.
-Señor... hay algo que necesita ver.
Chris se movió primero.
-¿Qué pasa?
Arven desbloqueó su celular y abrió un video corto, grabado apenas minutos antes del accidente. Se veía el auto de Kate avanzando despacio por una avenida transitada. Pero lo que congeló a todos fue la figura sombría en la acera: alguien con una sudadera oscura, la cabeza ligeramente agachada, observando el auto.
Althea, parada cerca de la puerta, dio un paso al frente.
-¿Quién es?
-¿No puedes mejorar la imagen, Arven? -exigió Daven, con la impaciencia cortándole la voz.
Arven hizo zoom. La imagen estaba granulada, pero la silueta... la postura... algo en la forma de pararse...
A Chris se le fue el color de la cara.
-Eso es imposible...
Daven susurró, apenas audible:
-Ese... no es Harold, ¿verdad?
Arven tragó saliva con dificultad y negó con la cabeza.
-No, señor.
Miró a Chris y a Daven; su expresión era tan sombría que la sala pareció bajar de temperatura.
-Parece que es... es mucho más joven.
Chris se puso rígido.
-¿Entonces quién?
Arven tragó saliva otra vez y habló en voz baja.
-Todavía necesitamos confirmación adicional, pero según la estatura y la postura de este desconocido, lo más probable es...
Todos contuvieron la respiración.
-...uno de los hijos de Harold.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...