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El Precio del Desprecio: Dulce Venganza romance Capítulo 1178

En el fondo, Joana hervía de envidia y resentimiento.

—Ya lo vi. Sara llegó... ¿y Luis?

Nina echó un vistazo y de pronto sus ojos se iluminaron.

—¡Mamá, Luis no vino!

—¿Cómo?

Joana levantó la vista. Sara había bajado del auto y entrado sola. No había ni rastro de Luis.

—¡Luis no vino! ¡Pero si Luis no vino! —Joana apenas podía contener la euforia—. ¡Esto es una bendición del cielo!

—Esta noche Luis era el verdadero invitado de honor —dijo Nina—. El abuelo no ha estado esperando a nadie más que a él, y resulta que no apareció. ¡Esto se va a poner bueno!

Joana sacó el teléfono de inmediato y marcó un número.

—Hola.

Al otro lado se escuchó una voz masculina.

—Joana, ¿qué milagro que me llames tú a mí? ¿No me tenías prohibido llamarte para que ese Leandro no se enterara?

—Déjate de cosas y escúchame, que es algo importante.

—Dime, ¿qué es tan importante?

—Averíguame dónde está Luis Rodríguez ahora mismo.

—¿Luis Rodríguez? Eso no puedo, Joana. Los Rodríguez son gente muy peligrosa. Si nos descubren metiéndonos en sus asuntos, el problema va a ser mayúsculo.

—Solo te pido que me digas dónde está, nada más. ¿Por qué tanto miedo?

—Es que tú no sabes de lo que son capaces los Rodríguez.

Joana perdió la paciencia.

—Dime una cosa: ¿me vas a ayudar o no? Solo quiero una respuesta.

La voz vaciló.

—Es que...

—Esta noche es el cumpleaños de Federico, pero Sara volvió sola. Puedo sentirlo: esta es la mejor oportunidad para hundirla y lograr que los Vargas reconozcan a Nina. Si la dejamos pasar, no va a haber otra. Por eso necesito que me ayudes.

—Pero...

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