—No la conozco. —Dijo él.
Después de responder, se marchó con los otros empresarios hacia la sala privada.
El cuerpo de Valentina se tensó.
Aitana, que seguía escondida detrás de ella, se había olvidado hasta de llorar al ver a Mateo. Su cara pálida se tiñó poco a poco con el rubor propio de una jovencita mientras sus ojos seguían embelesados por la figura de Mateo.
Tras despedir a Mateo, Santino se volvió hacia Valentina. —¡Ja, ja, ja! Dijiste que eras la señora Figueroa, pero él ni siquiera te conoce. ¡Eres una mentirosa!
Valentina se quedó sin palabras.
Santino, sin querer perder más tiempo, ordenó. —¡Agárrenlas!
Los dos guardaespaldas las sujetaron bruscamente.
—¡Suéltenme! —Forcejeó Aitana.
Valentina se mantuvo serena; llevaba agujas y somníferos escondidos. Si lograban llegar a la habitación de Santino, podría escapar con Aitana.
Mientras Valentina planeaba cómo escapar, Santino hizo un gesto. —Llévenlas al auto.
Los guardaespaldas comenzaron a empujarlas, cuando de pronto se escuchó una voz. —Santino, un momento, por favor.
Santino se giró: era don Emanuel, que salía de la sala de Mateo.
—Don Emanuel, buenas noches.
—Santino, el señor Figueroa quiere que pases a tomar una copa.
La cara de Santino se iluminó de alegría; una invitación de Mateo era un gran honor. —Por supuesto, voy enseguida.
Santino rodeó con su brazo los hombros de Valentina. —Ven, me acompañarás a brindar con el señor Figueroa. ¡Y más te vale comportarte!
Los guardaespaldas mantenían sujeta a Aitana afuera; si Valentina no cooperaba, Aitana sufriría las consecuencias.
¡Valentina deseaba que Santino se callara!
—¡Ja, ja, ja! ¡Qué atrevida, decir que es la señora Figueroa!
—Las universitarias de ahora son muy listas, todas están buscando un sugar daddy que las mantenga.
—Nuestro señor Figueroa debe tener a muchas estudiantes soñando con él.
Todos se burlaban de ella.
El color de su cara alternaba entre el rojo y la palidez por la humillación.
En ese momento, Santino se levantó con su copa. —Señor Figueroa, quiero brindar con usted.
Mateo permaneció sentado con aburrida elegancia, sin aceptar el brindis. Mirando a Valentina, dijo: —Que ella venga a brindar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...