Mateo señaló a Valentina para que brindara.
Ella se quedó inmóvil.
Santino también se tensó, sin entender las intenciones de Mateo. ¿Acaso se había fijado en Valentina? Si era así, tendría que ceder; no se atrevería a competir con él por una mujer.
—¿Qué esperas? Ve a brindar con el señor Figueroa. —La urgió Santino.
Los otros empresarios rieron. —He visto muchas estudiantes queriendo brindar con el señor Figueroa, pero es la primera vez que veo a una tener la oportunidad.
—Date prisa, no lo hagas esperar.
Todas las miradas estaban sobre ella; no tenía más remedio que ir a brindar con Mateo.
Sin comprender que intenciones tenía, se levantó y se acercó a él con la copa.
—Señor Figueroa, brindo con usted.
Ella de pie y él sentado, aunque ella estaba más alta, Mateo mantenía su aire de superioridad. La miró de arriba abajo con indiferencia y cierto aire burlón.
Viendo su resistencia, Mateo esbozó una sonrisa sarcástica. —¿Quién eres tú? ¿Por qué debería aceptar tu brindis?
Los hombres estallaron en risas. —¡Exacto! Nuestro señor Figueroa no brinda con cualquiera.
Valentina se sintió impotente.
La copa se quedó suspendida en el aire; ahora entendía que él solo quería humillarla.
La había llamado para brindar, pero se negaba a hacerlo, solo para avergonzarla.
Lo fulminó con la mirada y se dio la vuelta para marcharse.
Pero su mala suerte continuó: tropezó con la alfombra.
—¡Ah! —Exclamó mientras caía.
Valentina cerró los ojos, resignada, imaginando cómo ese hombre cruel se burlaría de ella cuando estuviera en el suelo.
Pero sintió un brazo fuerte rodear su cintura, jalándola suavemente, para caer sobre un pecho fornido.
Al alzar la mirada, vio la cara de Mateo. Estaba muy cerca.
Pero él la sujetó con más fuerza, manteniéndola cautiva. —¿Quién eres?
Volvió a preguntarle quién era.
—¿Quién eres? Díselo a todos en voz alta.
Valentina sintió un vuelco en el corazón. ¿Quería que les dijera que era la señora Figueroa?
¿Para burlarse de ella otra vez?
Valentina intentó apartarlo para levantarse.
—Ruégame. —Susurró él.
Ruégame.
Los párpados de Valentina temblaron.
Mateo contempló su cara delicada. Hacía días que no la veía; parecía más distante que antes, mirándolo con frialdad, como si fuera un extraño.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...