—¿Estás diciendo que es de Federico? No puede ser. Aunque estuviera embarazada, no llevaría tantos meses… y ella y Federico llevan casi un año divorciados.
Irene no estaba segura; solo era una sospecha.
—Es que… ¿qué otro hombre tiene Gloria cerca, aparte de Fede?
Después de haber estado casada con Federico, Irene pensaba que Gloria ya traía la vara alta.
Los “ejecutivos” que Gloria veía en el trabajo podían ser buenos, sí, pero ¿comparados con Federico?
Además, Irene no creía que Gloria se hubiera resignado al divorcio.
Si no tuviera nada que ocultar, ¿por qué esconder un embarazo?
—¿No que hace poco se juntaba mucho con Jaime Granados? —dijo Helena.
Helena no se sorprendía tanto por lo del embarazo.
Ya le había notado cosas desde antes, y encima aquella vez que se la toparon en la tienda de bebés.
Al principio ella también relacionó al bebé con Federico, pero luego lo descartó: Federico no era de los que se enredan con la ex después del divorcio.
—Sí. Ese bebé o es de Fede o es de Jaime —dijo Irene, sintiendo que por lo menos la mitad del peso se le caía del pecho.
—Gloria seguro quiere tenerlo a escondidas, aprovecharse del hijo para subir de nivel… y si de verdad fuera de Fede…
Helena la cortó:
—No. Eso no. Si no hubiera sido por aquel accidente, Federico ni se habría casado con Gloria. Él siempre ha estado contigo.
Irene quiso decir algo, pero al final se tragó lo que tenía atorado en la garganta.
—Mamá, lo mío con Fede no se puede explicar en dos palabras. Créeme: investiga a Gloria. Tenemos que saber de quién es ese bebé.
Helena nunca había visto a Irene tan alterada.
—¿A poco no confías en lo que sienten?
—¡Mamá! —Irene suplicó, ya entre enojada y desesperada—. Hazlo como te digo. Si no… se va a poner horrible.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA