Helena la alcanzó y la jaló del brazo.
—Irene, aquí estoy yo. Yo te respaldo. ¿Qué tanto es Gloria? Ni te claves…
***
Gloria y Paulina escogieron los vestidos y también le compraron un regalo a don Mariano.
Al mediodía comieron juntas y luego cada quien se fue por su lado.
Después de toparse con los Orozco, Gloria se quedó algo ida.
Antes de irse, Paulina le dijo:
—Lo tuyo y lo de mi hermano ya fue. Ahorita ustedes dos no le deben nada a nadie, ¿de qué te vas a sentir culpable? Con mis abuelos de tu lado, no tenemos por qué andar con miedo.
—No es culpa —aclaró Gloria—. Es que no quiero echar a perder el ambiente en la familia Córdoba.
Gloria suspiró y añadió:
—Irene tarde o temprano va a ser parte de la familia. Mi presencia nomás les va a complicar las cosas… así que lo mejor es que me haga a un lado.
Paulina la entendió a medias.
—Pero mi abuela de verdad quiere que vayas al cumpleaños de mi abuelo. No puedes faltar.
—Si ya lo prometí, voy a ir —Gloria lo pensó un momento y luego le dijo—. Pero si después hay eventos parecidos, ya no voy a participar. Cuando pase, ayúdame a convencer a tu abuela.
—¿Ah?
A Paulina se le cayó la cara.
—En unos días es mi cumpleaños… yo quería invitarte.
Traía la cabeza agachada, claramente molesta.
—Tú haz tu fiesta —cedió Gloria—. Y luego tú y yo salimos a comer aparte y te celebro.
A Gloria le costaba muchísimo rechazar ese cariño.
Hasta entonces Paulina se animó y sonrió. También le prometió que ya no la iba a estar metiendo en reuniones de la familia Córdoba.
El día del festejo de don Mariano, el evento fue en el Hotel Belgrano Norte. Rentaron todo el hotel.
Cuando Gloria llegó, todavía no empezaba la fiesta.
Paulina la estaba esperando en la entrada y la llevó directo a una sala de descanso en el piso de arriba.
Aunque era el cumpleaños de don Mariano, los dos abuelos pasaban casi todo el tiempo descansando arriba.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA