Entrar Via

EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 210

Como no se le notaba nada, la doctora Rimay le insistió varias veces.

De regreso, Gloria le marcó a Virginia y le contó lo de Federico.

—¡No puede ser! ¡El destino de verdad quiere que tu embarazo venga con ochenta y una broncas! ¿Qué chingados fue a hacer Federico con un ginecólogo? ¿Tiene algo o qué?

Virginia estaba espantada.

Gloria manejaba. Miró la hora.

—Voy a tu casa. ¿Qué se te antoja? Te llevo.

—Tráeme un pastelito de mil hojas y—

Virginia no alcanzó a terminar: se cortó la llamada.

Federico le estaba marcando.

Gloria contestó.

—Señor Córdoba.

—A las diez de la noche, ve por mí a Sia.

—Está bien.

Sia era el lugar más caro y exclusivo de la zona; entrar ahí era sinónimo de estatus.

Pero Federico casi no iba a esos sitios: siempre estaba hasta el cuello de trabajo.

Cuando Virginia supo que Gloria todavía tenía que ir por Federico en la noche, se puso a mentarle la madre por inhumano: hacerla salir a esas horas.

—El sueldo alto no se gana fácil —dijo Gloria. Ya estaba acostumbrada a ese ritmo.

Solo que, acordándose de lo que dijo la doctora Rimay, le pesó un poco la conciencia con el bebé.

En cada comida se esforzaba por comer más, pero el trabajo la consumía y no lograba mantener una nutrición suficiente.

—Oye, ese doctor Esquivel sí está guapo —dijo Virginia, que ya había buscado a Raúl y visto su foto—. ¿En persona qué tal?

—No es mi tipo —negó Gloria despacio—. Como dirías tú: se ve bien flaco.

Virginia tenía su propia clasificación de hombres.

“Tipo lobo”, “tipo tierno”, “tipo flaco”, “tipo bruto”…

Y un montón más que Gloria ni se aprendía.

—A mí me gustan flacos —dijo Virginia, sin pensarlo—. Un día de estos voy y lo conozco bien.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA