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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 288

—¿Qué?

—Que Gloria de plano ya no te aguanta. Si no, no se hubiera divorciado, y ahora hasta pidió cambio. Hermano, ¿qué le hiciste para que te saque la vuelta así?

Hasta Paulina se dio cuenta de que Gloria lo estaba evitando.

—Ahorita te me vas a la empresa. Todavía alcanzas a llegar. Si no, este mes te quito el bono completo.

Federico soltó eso y colgó.

—¿Qué? ¡Oye, no! ¡Tú me dijiste que descansara dos días! —se quejó Paulina.

Subió corriendo a cambiarse, mentándole la madre a Federico por dentro, y salió disparada a la oficina.

Del otro lado, Federico se jaló el cuello de la camisa y desabrochó un par de botones.

La pantalla de la computadora estaba apagada y reflejaba su cara tensa.

Se presionó la mejilla con la lengua, serio, con una confusión profunda metida en los ojos.

No se sabía cuánto pasó hasta que hizo una llamada.

—Quiero que Gloria lo admita por su cuenta: lo del embarazo.

—Soy doctor, no mago —contestó el otro, tras unos segundos.

Federico no cedió.

—Lo más rápido posible.

— —

Aunque nadie lo dijera de frente, esa “verdad” ya estaba a nada de romperse.

Y el corazón de Gloria, que ya venía colgando, ahora sí se le fue al piso.

Después de comer con Paulina, regresó a casa de Virginia. Apenas metió un pie…

Escuchó a Virginia diciendo por teléfono:

—Ya deja de estarme dando vueltas. ¡A ver cómo le haces, pero me mandas a Elena de regreso a la escuela!

Al oír la puerta, Virginia volteó. Al cruzar miradas con Gloria, le formó con la boca una palabra: “Lucía”.

Gloria dejó la bolsa, caminó en puntitas y se sentó junto a ella.

—Está bien. Lo del comprobante lo vemos nosotros. Mañana temprano te lo llevo. Y tú ve preparando el dinero, mañana también me lo das.

Lucía dijo algo del otro lado y la cara de Virginia se suavizó un poco.

Colgó y Gloria preguntó:

—¿Qué pasó?

—Le hablé por lo del dinero y se hizo la loca. Me salió con que Elena quiere regresar a la escuela, pero le falta un trámite: un certificado médico de que está sana.

La escuela creía que Elena tenía una enfermedad terminal y no la dejaban volver.

Aunque Lucía dijera que todo había sido un malentendido, la escuela no aceptaba: querían el papel.

—¿No tienes el contacto de Raúl? ¿No le puedes pedir que te eche la mano otra vez? —Virginia le aventó el problema a Gloria.

Lo normal era que Elena fuera al hospital y listo.

Capítulo 288 1

Capítulo 288 2

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