- Aquí me siento yo- Amandine me miró y negó con la cabeza.
Acababa de llegar a clase y en mi sitio
estaba sentada doña
"me tocas y me sonrojo".
Todas mis cosas estaban fuera del pupitre y estaba metiendo
la suyas.
-Entiendo que estes desubicada por que
acabas de llegar aquí y todo tiene que
parecerte muy confuso pero aquí me
siento yo, tú te sientas ahí- señalé el
pupitre dónde se había sentado ayer
Ella negó con la cabeza-Escuchame
alomojor no me has entendido bien con
lo de que eres francesa: Tú te sientas ahí- volví a señalar
el otro pupitre-yo me siento aquí.
-Te he entendido a la primera, pero
cuando he venido Ignacio- se volvió a
sonrojar al decir su nombre-me ha dicho que mi nuevo sitio
es este.
La cólera comenzó a apropiarse de mi
cuerpo y dudé entre a cual de los dos
matar primero.
- Me da igual lo que te haya dicho Ignaciosi se quiere poner
contigo que mueva
su culo y se vaya a otro sitio pero este
pupitre es mío.
-Parece que sigues sin compartir con
los nuevos ¿las buenas costumbres no
cambian señorita Welsch?- la rotermeyer estaba detrás de mí
con los brazos cruzados.
-Roter...digo señorita Read este es mi sitio y...
-Lo sé pero el señor Diaz me preguntó
ayer y yo le di permiso, usted se sentará
con la señorita Royce. ¿Le parece bien?
Bufé-si señorita Read
Me senté al lado de Grace la cuál me
miraba con su cara de "te lo dije"
-Escuchame cuanto más lo pienses peor te lo digo por
experiencia, dolerá un tiempo pero volverás a recomponerte eso sí no le dejes
ver que te ha afectado.
La sensación que tenía era rara, cómo si lo que estaba
pansando fuera irreal algo que a mí no me podía suceder.
Supongo que es algo que les pasa a
muchas adolescentes, ser usados y hacerse falsas esperanzas
para luego solo tener humo. Pero realmente nunca pensé que me pasaría.
Toda la clase no pude evitar mirarles fijamente. Estuvieron
haciendo manitas cada segundo, de vez en cuando Ignaciome, miraba de reojo y
sonreía cómo si se le alegrara de mis celos. En esos momentos yo no trataba de
ocultarlo así que seguía manteniendo la mirada de
"si te descuidas acabas a trozos en una bolsa de
basura".
- Franchesca tienes que dejar de mirarles .- la voz de Grace
me sacó de mis pensamientos
-La odio, ojalá la induzca un extraterrestre la saque su
pequeño cerebro y la disegue
- Franchesca sabes perfectamente que ella no tiene culpa de
nada es Ignacioel que juega con tus sentimientos no Amandine. Además estoy
convencida de que si la conocieras te caería bien y...
-¡No! Es sencillamente insoportable "Ay
Ignacio, me ha pasado un boli espera que
sonrojo" " Ay Ignacioque guapo eres" "Ay
Ignacionecesito un macho italiano cómo
tú para que salve a una delicada francesa como yo". -
dije imitandola y Grace contuvo la carcajada.
Lo que más me molestaba era que sabía perfectamente que la
culpa de esto no la tenía ella y Grace tenía razón pero de ninguna manera voy a
hacerme su amiga y me explique lo que contienen
las notas de Ignacio
-Pues aunque no lo creas a veces parecías ella.
-¡Grace Royce ese es un insulto
imperdonable! Yo jamás he sido tan ñoña.
-Ya ya...en el fondo pensé que de verdad
el estaba por ti y que te dijero lo contrario eran celos por
que tu hubieras conseguido lo que yo perdí.
-Grace Aiden está por ti se ve a kilometros y tú también
estás por él.
Enrojecio y negó con la cabeza
- No por supuesto que no yo le odio y a él le gustan todas
las chicas de esta maldita clase así que no hay más que hablar.
Puse los ojos en blanco y miré a Paul.
Puede que mis sentimientos por Ignacio
sean una imaginación de mi cerebro para intentar olvidar al
que ha sido mi crush máximo desde los siglos de los siglos Amén.
Puede que si tengo algo con él Ignaciodeje de importarme.
Así que hechando mano de esa seguridad repentina que me sale
en algunos momentos decidí acercarme a Paul.

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