Grace pov's
Ver a una de tus mejores amigas pasar
por lo que pasaste tú es algo muy duro,
comprendes su dolor y lo peor es que no sabes cómo decirle que por mucho que intente es muy probable que no le olvide y él se convierta en
parte de ella, de su conciencia, de su corazón. Cómo me hizo Aiden. Aiden, su nombre retumba en mi interior cada vez que lo miento
Cuando tenía tres años, conocí a Liv en
el parbulario, ese mismo día le eché la
bronca a su hermano, ese niño de pelo
castaño claro y traviesos ojos color miel
iguales a los de su hermana que la había pegado un moco en el pelo
En ese momento Paul se lo estaba quitando ante la boba mirada de Franchesca que lo observaba
cómo un ángel caído del cielo.
Y ese niño juguetón y revoltoso no se
acobardó ante mi discurso como los
demás niños, sino que me sacó la lengua y salió corriendo.
Desde ese momento me enamoré de
él, siempre nos habíamos llevado muy
bien, se puede decir que llegamos a ser
amigos. Entonces llegó ese momento: La
adolescencia. Aiden se desarrollo y pasó de ser el niño pequeño que le pegaba mocos a Franchesca en el pelo a convertirse en un chico
tremendamente atractivo que si se le suma su actitud desenfadada y pícara tendrás una maquina de seducción humana.
No solo yo noté ese cambio, sino todas las chicas del colegio, que dejaron de saltar a la comba, para saltar de cama en cama entre
Adam, Gavin, Paul y Aiden.
La etapa de los quince fue dura para Franchesca pasaba horas llorando por que Paul tenía una
novia nueva cada dos días.
Mientras yo sentía el mismo disgusto por Aiden decidí callarme mis sentimientosaunque todas mis amigas lo supieran apesar de no haberlo confesado.
Llegó un día en el que los chicos se dieron cuenta de que quedaban pocas chicas vírgenes y allí empezó la competición.
El día en el que Aiden se acercó a mí y
comenzó a coquetear debí sospechar algo, pero supongo que el amor nos vuelve idiotas.
Y yo estaba encantada con recibir las
atenciones del que había sido mi amor
platónico desde mi infancia.
Y un día pasó, Franchesca nos invitó a las chicas a una fiesta de pijamas y por la noche en un impulso me escabullí para intentar entrar en la
habitación de Aiden y verle dormir
Pero resultó que estaba despierto y un par de besos fueron suficientes para que me dejara llevar.
A la mañana siguiente yo me sentía la
chica más feliz del mundo, había tenido
mi historia con final feliz junto a mi amor de la infancia ¿Que podía salir mal?
Cuando me desperté, tapada por las
suaves sábanas con dibujos de superman y con su coloniaenvolviendo todo, estaba en un estado de plenitud infinita, hasta que me di
cuenta de que Aiden no estaba a mi lado diciéndome cosas bonitas o
acariciandome, tampoco le encontré en el baño, sino en la cocina desayunando
con Franchesca .
Me acuerdo que decidí no darle
importancia
- Buenos días- dije mirando a Aiden
esperando una mirada cómplice o algún gesto romántico.
-Buenos días- dijo indiferente
-¿Desde cuándo eres tan borde?- le
preguntó Franchesca robandole un poco de huevos revueltos- Buenos
días Grace, las demás siguen durmiendo pero yo me moría de hambre. ¿Dónde
estuvistes anoche? Me desperté y no estabas.
-Emm....- eché un vistazo fugaz a Aiden sin saber que decir.
Franchesca lo captó y
abrió tanto la boca que parecía que llegaría hasta el suelo.
-Bueno pues los felicito pareja me alegro por uste......
-¡Grace y yo no tenemos nada!¡Tuvimos
sexo eso es todo! Y ahora ni se te ocurra
molestarme- y dejándo de mala gana los cubiertos se fue
mientras yo empezaba a llorar y Franchesca me abrazaba
Desde entonces la relación ha sido de
todo menos cómoda y aunque me cueste admitirlo y me duela
horrores cada vez que le miro me sigue gustando.
No podía conciliar el sueño y tras ver
que Franchesca estaba
profundamente dormida mientras murmuraba el nombre de Ignacio en sueños, decidí
bajar a beber agua.
Bajé a la cocina, bebí un poco de agua y
me refresqué el cuello.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia