Valeria se sobresaltó y se apresuró a justificarse.
—¡No, claro que no! Yo nunca la empujé. Mi hermana se resbaló y cayó por accidente.
Pero su mirada evasiva la delataba; ni siquiera se atrevía a mirar a las demás a los ojos.
Ante semejante reacción, todas comprendieron de inmediato lo que había pasado.
¡Qué verdadera malagradecida!
Una sonrisa cargada de burla se dibujó en los labios de Alba. Aunque no tenía pruebas en su contra, disfrutar del pánico en el rostro de Valeria era suficiente por ahora.
Valeria había actuado con tanta locura porque sabía que las cámaras estaban apagadas.
Pero la venganza es un plato que se sirve frío. ¡Ya vería!
Alba clavó su mirada en Valeria y dijo:
—Hermanita, ten cuidado cuando salgas a la lluvia, no te vaya a caer un rayo. Como dije, allá arriba hay un Dios que todo lo ve.
—Hermana, no sé de qué me estás hablando —respondió Valeria haciéndose la desentendida.
El director, notando que Alba seguía empapada, ordenó que le trajeran su mochila.
Alba buscó un rincón apartado y se cambió de ropa.
La transmisión en vivo se reanudó.
El repentino apagón durante el huracán había dejado a los espectadores con el corazón en la boca.
Al fin y al cabo, estaban en una isla desierta bajo condiciones extremas.
Al ver que todas estaban a salvo, el público pudo respirar aliviado.
El director, visiblemente emocionado, tomó la palabra:
—¡Querido público, debido a la tormenta perdimos la señal por un momento, pero les tenemos la gran noticia de que Alba Moreno logró completar la misión final y encontró el tesoro!
El campamento estalló en aplausos.
Los comentarios en la pantalla comenzaron a fluir a la velocidad de la luz:
—¡La diosa Alba es insuperable!
—¡Encontrar el tesoro con este clima! ¡Es toda una experta en supervivencia!
—Un momento... ¿qué pasó antes de que volviera la señal? Siento una vibra muy extraña entre ellas...
—¡A partir de hoy, me declaro fan incondicional de Alba Moreno!
Valeria, forzando una sonrisa, se abrió paso hasta quedar frente a la cámara.
Los periodistas se abalanzaron con sus micrófonos y cámaras:
—¡Señorita Moreno! Su desempeño en este reality fue extraordinario. Muchos espectadores se han convertido en sus admiradores. ¿Qué opina de todo este éxito?
Alba sonrió con elegancia.
—Agradezco mucho el apoyo de todos. Ha sido una experiencia totalmente diferente, y quiero darle las gracias al equipo de producción y a mis compañeras por su cuidado y compañía.
Los reporteros también se dirigieron al resto de las invitadas.
A todas... menos a Valeria. Nadie le hizo una sola pregunta.
La incomodidad era tal que Valeria quería que se la tragara la tierra.
Forzó una sonrisa mientras se clavaba las uñas en las palmas de las manos.
Sin que nadie la invitara, se metió de lleno frente a las cámaras:
—Esta experiencia me ha enseñado muchísimo. Quiero agradecer especialmente a mi hermana por cuidarme todo este tiempo, y a las demás chicas. Estos días que pasamos juntas serán inolvidables.
Pero el público no se tragó el cuento. La pantalla de la transmisión se llenó de una sola palabra: 'Hipócrita'.
Y todos sabían perfectamente que hablaban de Valeria.

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