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Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 463

—Los llevaremos a montar a caballo. Hay un pequeño club ecuestre por aquí que está bastante bien.

Estaban en las afueras de la ciudad, rodeados de campos abiertos y terrenos extensos.

El Grupo Moreno había construido esas instalaciones ecuestres específicamente para que sus empleados y familiares tuvieran un lugar donde relajarse en su tiempo libre.

No solo eso, sino que habían adquirido caballos dóciles de excelente raza y contratado a criadores y entrenadores profesionales.

Por eso, los habitantes de la zona solían ir a montar a caballo los fines de semana e incluso organizaban torneos amistosos.

Al enterarse de la actividad, nadie se quejó.

Valeria se animó al instante. Sintió que había llegado otra oportunidad de oro para lucirse frente a las cámaras.

Aunque no era ninguna experta cabalgando, ¿quién decía que tenía que hacerlo sola?

Emocionada, se aferró al brazo de Patricio y le dijo con voz melosa:

—Patricio, nunca he montado a caballo. Tienes que enseñarme, ¿sí?

El primer instinto de Patricio fue gritarle un rotundo "¡No!".

Pero enseguida recordó que estaban grabando y que millones de espectadores los estaban viendo.

Así que asintió con indiferencia.

—Sí, claro, luego vemos.

Una vez que llegaron al club ecuestre, el presentador tomó la palabra de nuevo:

—Haremos una pequeña carrera, pero será puramente amistosa. No contará para el puntaje ni será evaluada como misión.

—Tómenlo con calma. Quienes no sepan montar pueden compartir caballo con alguien más. Siéntanse libres.

Sus palabras sonaban de lo más relajadas y amables.

Al fin y al cabo, el programa ya estaba por terminar, así que no tenía caso sumar puntos o asignar misiones estrictas.

Pero aunque lo llamaran "amistoso", seguía siendo una competencia.

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