Por supuesto que conocía esa conferencia académica; de hecho, ya había recibido una invitación del más alto nivel.
Y ahora que este hombre la invitaba personalmente, no tenía motivos para rechazarlo.
Ir acompañada sería perfecto para humillar a un par de estorbos y, de paso, observar qué clase de personas asistirían.
Y, sobre todo, qué intenciones ocultas traerían consigo.
Alba sabía muy bien que esa reunión no sería un evento cualquiera.
Había revisado la lista de invitados y descubrió que Clara Serrano estaría allí.
Aquella mujer que siempre prefería mover los hilos desde las sombras ahora iba a pavonearse frente a todos.
Qué curioso.
Cuando las cosas se salen de lo normal, siempre hay un monstruo al acecho. Esa regla nunca falla.
Seguramente, tras haber sido acorralada tantas veces, la mujer había decidido cambiar de estrategia.
*Vaya que estoy ansiosa por ver qué hará*, pensó Alba.
Además, Eduardo Moreno también asistiría como representante del Grupo Moreno.
Como el negocio principal de la familia Moreno estaba estrechamente ligado a ese sector, la presencia del director Moreno era más que lógica.
—¿De qué te ríes? —preguntó Liam, arqueando una ceja.
La chica parecía sumamente emocionada por el evento.
Desde que se lo mencionó, no había borrado esa sonrisa de su rostro.
Era evidente que estaba de muy buen humor.
—De nada, solo que me entusiasma mucho el evento. Seguro me encontraré con gente muy poderosa... y con situaciones bastante divertidas.
Si Clara Serrano iba a estar ahí, lo más probable era que la mosquita muerta de Valeria también se apareciera.
Esa chica era una inútil para todo, pero poseía una tenacidad enfermiza, como una cucaracha que se niega a morir.
Y no solo eso, también tenía una confianza en sí misma que rozaba el delirio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada