¡Plaf!
Silvana cayó al suelo de cuerpo entero, su peinado cuidadosamente elaborado se deshizo y su mejilla se hinchó. Miraba aterrada al hombre que tenía enfrente.
—Claudio, tú...
No muy lejos, Leo tiró de inmediato su copa e iba a detenerlo.
Pero Julián lo frenó.
Aunque no había demasiada gente en esa zona del salón, el escándalo llamó mucho la atención.
Vera sintió cómo la mano que sostenía a Sebastián se deslizaba de la suya. Antes de que pudiera reaccionar, Sebastián se había zafado y corrió hacia el lugar sin mirar atrás.
Viendo la espalda alta y recta de Sebastián y cómo acudía sin dudar a salvar a Silvana...
Vera no sabía cómo describirlo.
Incluso cuando estaba a punto de «revelarle la verdad» sobre el hijo oculto, a él le seguía importando más la seguridad de Silvana.
El lugar se volvió un caos.
Muchos no sabían qué pasaba.
Sebastián llegó adonde estaba Silvana e, ignorando a Claudio a su espalda, la ayudó a levantarse del suelo.
—¿Estás bien? —preguntó Sebastián.
Silvana tenía los ojos rojos: —¿Cómo es posible que él...?
¡Que hubiera salido tan pronto!
¡Y delante de tanta gente! ¿Cómo iba a tener cara para presentarse ante los demás a partir de ahora?
Sebastián entornó los ojos, sin responder.
Vera ya no tenía ganas de ver cómo se desarrollaba eso.
Solo quería buscar a Ivonne para que se llevara primero a Lina.
Sin embargo, apenas había dado un par de pasos, le bloquearon el camino.
Vera se topó con los ojos oscuros y enloquecidos de Claudio; él la miraba apretando los dientes, le agarró la muñeca y la arrojó contra la pared: —¡Eres una inútil! ¡No puedes ni retener a tu esposo y dejas que otros se aprovechen!
La espalda de Vera chocó contra la pared.
Ese golpe la hizo fruncir el ceño.
Con tacones altos y ese tirón brusco, su pie trastabilló y se torció el tobillo.
Sin importarle su malestar, devolvió el golpe verbal: —¿Y tú qué tan inútil eres que ni siquiera puedes controlar a tu prometida?
El hermoso rostro de Claudio se contorsionó, y volvió a levantar la mano.
Pero en ese instante.
Una fuerte ráfaga de aire lo sorprendió por la espalda.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano
Porque no hay más capítulos...
Que lastina que no esta gratis para poder leerlo😭😭...