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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 118

Ese día, Irmina no respondió a las llamadas de Marciano y Petrona.

Al día siguiente, temprano en la mañana, ella, junto con Poncho y Ángel, se dirigieron directamente al departamento de finanzas de Grupo Monroy, exigiendo una revisión de las cuentas. Marciano, al enterarse de que ella había llegado con abogados, se enfureció y desde su oficina de presidente corrió hacia el departamento de finanzas.

Irmina estaba sentada, negociando con el departamento de finanzas cuando él llegó furioso y se plantó frente a ella: "Irmina, ¿qué diablos crees que estás haciendo?".

Irmina levantó la vista hacia él sin levantarse de su silla y respondió con frialdad: "Revisando las cuentas".

La cara de Marciano se llenó de ira y la miró con desprecio: "¡Las cuentas de la empresa no son algo que puedas revisar cuando te plazca! Creo que has perdido la cabeza últimamente. ¡Mejor vuelve a tu casa ahora mismo, o no seré amable contigo!".

Irmina, con esos ojos serenos y hermosos fijos en él, habló con calma: "Como accionista de la empresa, tengo el derecho de revisar los libros contables. Además, ya había presentado una solicitud por escrito. Si me impides revisar, tengo motivos para sospechar que hay problemas en las cuentas de la compañía".

Marciano la miró intensamente, frunciendo el ceño. La calma de ella al hablar era muy similar a la de Diana en el pasado. Nuriel, al enterarse, también llegó y vio a Irmina y Marciano enfrentándose; se acercó rápidamente y, con un tono de voz suave y conciliador dijo: "Irmina, si tienes algún problema, podríamos hablarlo en casa con papá. No hay necesidad de venir a la empresa y crear un espectáculo para que todos se burlen".

Irmina tocó ligeramente la mesa con sus dedos y la miró con una sonrisa: "¿Se están burlando de ti o de mí?".

Capítulo 118 1

Capítulo 118 2

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