Irmina dio un paso hacia el salón de la familia Monroy. En ese momento Marciano y Petrona estaban charlando con unos parientes, y al entrar alguien, todos dirigieron su mirada hacia ella.
Echando un vistazo, Irmina reconoció a las tías de Petrona, las hermanas de su madre. Estas al verla, sus caras se iluminaron con sonrisas forzadas mientras la saludaban efusivamente.
"¿Irmina, has vuelto? Hace tiempo que no te veíamos, cada día te ves más distinguida".
"¿Cómo es que has vuelto sola, no veo al Sr. Fuentes contigo?".
Irmina apretó los labios, a punto de responder, cuando Petrona intervino con sarcasmo: "¿Cuándo ha venido Elián contigo alguna vez?".
La expresión de Marciano se tornó sombría, su mirada hacia ella también se cargó de reproche: "¿No dijiste que Elián vendría contigo? ¿Cómo es que solo has vuelto tú?".
La pregunta acusatoria de su padre la dejó con un nudo en el estómago, como si su regreso sin Elián fuera una ofensa: "Él tuvo que atender algunos asuntos y no pudo venir".
A Marciano aún se le notaba insatisfecho, ya que cada vez que ella volvía, era la misma excusa, pero Elián nunca aparecía en la casa de la familia Monroy como ella decía: "Llámalo y dile que todos los parientes esperan por él para cenar", parecía decidido a ver a Elián ese día.

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