Kang Feng aplastó el teléfono en sus manos. Kang Li sintió que el corazón se le salía por la boca. Su rostro se tornó pálido como una sábana.
—¿Quién está apoyando al Grupo Lin?
Su voz empezó a temblar. Solo escuchar el nombre de Fei era suficiente para hacerle saber que este asunto era muy aterrador. Era conocido como el rey demonio del círculo legal del norte. Mataba sin dejar rastro y era famoso por ser cruel y despiadado. Era de sangre fría e insensible. Incluso una familia poderosa de primer nivel no se atrevía a ofender a ese loco, y menos aún una familia de tercer nivel como la Familia Kang. Ella solo quería conseguir a la fuerza algunos recursos del Grupo Lin y dificultarles las cosas para que la Familia Kang ganara prestigio en el norte. ¿Cómo es que esto estuvo a punto de causar la caída de su propia familia? Tembló mucho al pensar en eso. Al instante, una sensación de desesperación y terror sustituyeron el orgullo y confianza que sentía. Frente a esa clase de poder absoluto, sus planes no eran nada. Frente a Fei, la Familia Kang no era nada. Kang Li también respiró profundo. Sin embargo, antes de recuperarse, casi dejó escapar un grito cuando alguien llamó a la puerta de su despacho.
—¡¿Quién es?!
—Señorita Kang, el Subdirector Yang del Laboratorio de Investigación está aquí y dice que tiene algo importante que discutir con usted.
—¡Que pase! —dijo Kang Li con ansiedad. Rezaba porque Yang Ming no hubiera ofendido al Grupo Lin. De verdad tenía la esperanza de que no lo hubiera hecho.
Yang Ming entró con una gran sonrisa en su rostro. Se notaba la mirada de regocijo en sus ojos.
—Señorita Kang —dijo Yang Ming y se acercó con una sonrisa—. Tiene razón, el Grupo Lin es en realidad demasiado arrogante y audaz para su propio bien. ¡Les dije en la cara que nunca les daré la información!
—...
Kang Li sintió que había caído en un pozo sin fondo. Podía oír los terribles gritos de todos los miembros de la Familia Kang, ¡como si fueran espíritus vengativos! Todo su cuerpo empezó a temblar y su rostro se tornó pálido.
—¿Qué... qué dijiste?
—¡Ese tipo del Grupo Lin me dijo que incluso si yo en persona le daba la información, no la querría! ¡Qué arrogancia! ¿Quiénes se creen que son?
Yang Ming seguía con su mirada alegre y parecía que no había notado el cambio en la expresión de Kang Li. Al parecer esperaba que ella lo elogiara.
—¡Dásela! ¡Dásela!
Yang Ming estaba confundido por completo. Kang Li lo agarraba del cuello con mucha fuerza y casi no podía respirar, por lo que comenzó a toser.
—¡Señorita Kang! —Trataba de soltarse mientras miraba a Kang Li, quien parecía haberse vuelto loca. De repente sintió un miedo en su corazón por alguna razón desconocida. Kang Li había perdido toda la confianza y competitividad que tenía en el pasado. Era como si tuviera una papa caliente en las manos y, si no la arrojaba a tiempo, la quemaría viva.
—Te lo advierto, dale la información al Grupo Lin ahora mismo y ruega por su perdón, si no... —El cuerpo de Kang Li temblaba—. ¡Si no, los dos tendremos un final terrible!
Yang Ming palideció.
»El Grupo Lin... ¡no podemos ofenderlos!
Las palabras de Kang Li lo arrojaron a un profundo abismo. Se quedó boquiabierto y no era capaz de pronunciar ni una sola palabra. ¿Qué estaba pasando? Hacía solo un día, Kang Li hablaba del Grupo Lin como si fuera un animal indefenso que ella podía aplastar con facilidad. No obstante hoy, al mencionar al Grupo Lin, el rostro de Kang Li se tornó pálido. ¿Estaba tan asustada que estaba temblando? ¿Qué demonios? ¡¿Y él?! ¡¿Kang Li lo ha engañado?!
—¡¿Qué quiere decir con esto?! —Yang Ming estaba ahora enfadado y apretaba los dientes—. ¡Kang Li! ¡¿Yo solo seguí sus instrucciones y me engañó?!

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