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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 104

—Amor, ¿qué haces ahí parado? Apúrate, hay que alistarnos y esperar a los Ibarra en La Cúpula Dorada —dijo Dana, jalando a Catalina para ir a cambiarse.

Pero Tristán no se movió. Seguía quieto, mirando el celular como ido.

—La Cúpula Dorada es el lugar más lujoso de Clarosol… —frunció el ceño—. Con cómo estamos ahorita…

Ir a comer ahí era un gasto absurdo.

Aunque fuera en el área común, la cuenta no bajaba de decenas de miles de pesos.

¿En qué momento iban a preocuparse por “unos cientos de miles”?

Pero ahora, con retiros de inversión, cancelaciones y el banco encima, su efectivo…

De plano no alcanzaba.

Dana no se imaginó que estuvieran tan apretados.

—Pero… es nuestra última oportunidad.

Tristán se agarró el cabello, desaliñado, sin nada de la apariencia “fina” de antes.

De pronto pareció acordarse de algo.

—La tarjeta bancaria que dejó Kiara… ¿dónde está?

El día que Kiara se fue, dejó una tarjeta bancaria y un papel para deslindarse de ellos de una vez por todas.

Él se la había dado al mayordomo junto con una lista para que revisara cuentas, y luego lo olvidó.

—¿A poco de verdad le creíste a esa chamaca que podía tener quinientos mil? —Dana entornó los ojos y se burló.

—¿Dónde está la tarjeta? —Tristán no tenía tiempo para discutir. Si tenía o no tenía, se checaba y ya.

Y si sí había dinero, les solucionaba el apuro.

Dana chasqueó la lengua y se fue al cuarto.

—El mayordomo ya revisó todo y me entregó la lista y la tarjeta. La dejé en el cajón.

Capítulo 104 1

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