—Ya varias veces los he visto suspirar con una foto de Kiara en la mano. Y yo… yo sí estoy en la casa todos los días, he estado con ustedes tantos años… Entonces pensé que hoy era mejor darle a Kiara la oportunidad de acompañarlos más.
Lo dijo con una emoción impecable, como si de verdad todo fuera por la familia.
Pero entre líneas, también dejaba claro el otro mensaje: ella era dulce, considerada, “buena hija”; en cambio Kiara solo disfrutaba de los beneficios de la familia Ibarra y no los cuidaba.
Aun así, Pamela era la hija adoptiva que Vanesa había criado por veinte años.
Vanesa se quedó mirándola un rato; al ver esa cara de “niña buena” con una tristeza contenida en los ojos, al final no dijo nada y volteó hacia Kiara.
—Kiki, ¿te quieres ir con tu papá y conmigo, o…?
Pamela apretó los dientes del coraje.
Con todo lo que ya había dicho, ¿todavía iban a preguntarle a Kiara?
¿Para qué?
Por un lado decían que el compromiso de niños no contaba…
pero aun así querían empujar a Joaquín hacia Kiara.
Era favoritismo, clarito.
En ese momento, la voz floja y despreocupada de Joaquín sonó en la noche, especialmente provocadora:
—Perdón, pero en mi carro solo cabe Kiki.
Mientras lo decía, se inclinó un poco hacia Kiara, con una mirada muy directa.
Pamela se quedó viendo hasta que Joaquín desapareció por completo.
Ardía de coraje, pero no le quedó de otra que tragárselo y subirse al carro con los Ibarra.
Como ella venía de malas, el ambiente en el carro se puso pesado.
Vanesa, al verla con la cabeza agachada y callada, pensó que Joaquín le había roto el corazón.
—Pamela —le tomó la mano y se la apretó con suavidad—. Sé que te gusta Joaquín desde chiquita, pero… el corazón no se fuerza. Ya viste su actitud. Después de tantos años, está claro que no siente eso por ti. Solo significa que no era para ti.
Camilo también la “animó”:
—Sí, Pamela. Eres una niña inteligente. Quino ya dejó clarísimo lo que quiere. Él… trae la cabeza en Kiki. Si Kiki acepta, entonces él va a ser tu cuñado. Mejor suéltalo ya, no te claves, porque luego solo va a ser más incómodo.

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