Sin embargo, en comparación con la emoción de Vanesa como madre, los rostros de los tres jóvenes Ibarra se ensombrecieron de golpe.
Damián se puso verde del coraje.
—¡Maldita sea! ¿Qué pretende hacer Joaquín? ¡Sabía que este infeliz no tenía buenas intenciones!
—¿Ese infeliz quiere aprovechar el caos para tomar ventaja? —dijo Esteban con un rostro aún más frío que cuando enfrentó a Pascual Osorio.
Álvaro entrecerró los ojos detrás de sus gafas.
—Parece que planea meterse a nuestra casa como si nada.
—No se está metiendo como si nada. Mi hermano solo le está pidiendo a Kiara que le dé un lugar oficial —murmuró Eloísa Carrasco a un lado, tratando de salvar el orgullo de Joaquín.
—Que siga soñando —se burló Damián.
—Pero mi hermano se preparó durante muchísimo tiempo solo para darle una sorpresa a Kiara, de verdad se ha esforzado mucho —dijo Eloísa, parpadeando con sus grandes ojos y un tono sumamente dulce. Parecía que, si le decían una palabra más, se pondría a llorar ahí mismo.
Damián: ... ¿Esta niña, al igual que Fernando Carrasco, no serán espías enviados por Joaquín?
Aunque los tres hermanos murmuraban maldiciones con expresiones ensombrecidas, se quedaron en su lugar sin acercarse a echarlo. ¡Solo se dedicaban a fulminar a ese infeliz con la mirada!
Y Joaquín, bajo la mirada de todos, ya había caminado hasta pararse frente a Kiara.
La miró. Las luces de todo el salón parecían haberse convertido en su simple telón de fondo.
—Kiara, el compromiso entre las familias Ibarra y Carrasco fue decidido por nuestros mayores.
—Pero que yo te ame, es algo completamente mío.
Su voz era suave, pero llegó con claridad a los oídos de todos.
—Antes, cuando estabas sola en medio de la tormenta, yo solo podía seguir tus pasos.
—No tenía derecho a elegir por ti, ni tampoco el derecho de que todos supieran que quería estar a tu lado.
—Ahora, has vuelto a casa.
—Tienes a la familia Ibarra, a tu abuelo, a tus padres, a tus hermanos y a todos los que te aman.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste