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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 281

Vanesa volvió a jalar a Kiara contra su pecho y le acarició la espalda con suavidad. Su voz era tan tierna como si estuviera arrullando a una bebé:

—Dormiste muchísimo… me asustaste horrible. En tus sueños no dejabas de llamar a tu papá y a tu mamá, y también a tu abuela… llorabas bien feo. Se me partía el corazón de oírte.

—Pero ya, ya pasó… De ahora en adelante tienes a tu papá y a tu mamá en esta casa, a tu abuelo y a tus hermanos. Vamos a estar contigo, siempre.

Kiara se quedó recargada en Vanesa, respirando ese aroma cálido que la tranquilizaba.

Su corazón, que venía acelerado, por fin empezó a calmarse.

Lo que acababa de vivir en el sueño…

había sido su pasado real.

Y ahora, su madre biológica la tenía entre los brazos.

Ese cariño familiar que había deseado por años, que había rogado en silencio durante tanto tiempo… con la familia Zúñiga jamás lo había sentido.

Y ahora…

por fin lo tenía de verdad.

Esto sí era una familia.

Su verdadero lugar.

Todo lo relacionado con la familia Zúñiga…

ya no podía dejarle ni una marca en el corazón.

Tampoco iba a afectarla en lo más mínimo.

Porque por fin tenía esa felicidad con la que siempre había soñado.

—Ya estoy bien, mamá —dijo Kiara. Se tocó la cara, donde aún quedaban rastros secos de lágrimas—. Voy a lavarme la cara.

Vanesa le acomodó el cabello con cariño.

—Sí, mi vida. Límpiate bien y baja a comer. Dormiste tanto que seguro ya te dio hambre. Ahorita bajo a prepararte algo.

Cuando Kiara bajó, se dio cuenta de que todos estaban en la sala.

Al oír sus pasos, todos voltearon a verla al mismo tiempo.

En esas miradas había una preocupación cálida, envolvente.

Nadie le preguntó qué pesadilla había tenido. Nadie mencionó sus ojos rojos.

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