—¿Tú? ¿Y crees que te alcanza? —Luna se puso seria—. Lo del doctor Zúñiga no puede estar mal. Apliquen el medicamento. Si seguimos perdiendo tiempo, ya valió.
Varios doctores se sumaron:
—Exacto. Yo jamás he oído que Maximus Complex tenga “componente Y”, ni que provoque eso. Puro alarmismo.
—El doctor Zúñiga es un genio reconocido. Sus casos son de libro.
—¡Apliquen! ¡Ahorita!
Mohamed intentó volver a detenerlos.
Luna dio la orden:
—¡Deténganlo! Y si sigue interfiriendo, llamen a la policía.
Mohamed forcejeó, pero lo sujetaron y no pudo hacer nada.
—Señorita… ¿qué hago…? —dijo, desesperado.
La voz de Kiara no cambió.
—Si quieren creer, que crean. Si no, que carguen con lo que venga.
Luna soltó una risa fría y dictó su “orden”:
—¡Apliquen ya!
Del otro lado se escuchó un caos de pasos, voces y órdenes.
Mohamed se desgañitaba tratando de impedirlo, impotente.
Al final, con voz casi rota:
—Ya… ya lo hicieron. Ya le pusieron ese medicamento…
Kiara no contestó.
Ya veía el final venir.
Y, como era de esperarse…
En cuestión de segundos:
—¡No! ¡Se le está hinchando la garganta! ¡Le está saliendo un sarpullido por todo el cuerpo! ¡No puede respirar!
—¡No marca la presión! ¡La frecuencia… la frecuencia bajó a 30! ¡Entró en fibrilación!
—Consigue a alguien que sepa de medicina tradicional y que traiga un estuche de acupuntura.
Su voz, tranquila y firme, daba una seguridad inexplicable.
Mohamed levantó la voz hacia los doctores, en medio del caos:
—¡Vayan por alguien que sepa de medicina tradicional! ¡La licenciada Ibarra sabe cómo salvarla!
—¿Medicina tradicional? ¿Estás bromeando? Si todo mundo sabe que eso es puro cuento —soltó Luna.
Mohamed ni la peló. En plena carrera contra la muerte, no tenía cabeza para discutir.
Se volteó hacia Arturo:
—¡Tráeme a alguien que sepa! ¡Si hay algún problema, yo me hago responsable!
Arturo quiso decir algo, pero al ver que Mohamed se abrió un poco el saco y dejó ver un distintivo que traía colgado, se le transformó la cara. Le escurrió el sudor.
Entonces gritó a los demás:
—¿Qué están esperando? ¡Vayan por alguien ya!
***

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