Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 1476

"Hana"

Estaba mirando la escena y si Rafael y yo saliéramos en ese momento, nadie ni lo notaría y tal vez solo se darían cuenta de nuestra ausencia en la fiesta del primer año de los gemelos.

—Vamos, Psicogato, vamos a tomar a los bebés y escondernos en el clóset hasta resolver lo que tenemos que resolver. —bromeé y Rafael rio.

—No hace falta, ¿quieres ver? —Rafael me guiñó un ojo y habló un poco más alto—. Pues sí mi loca, vamos a tener que elegir otros padrinos.

—¿Padrinos? —respondieron todos al mismo tiempo y nos miraron.

—No, gente, ¿a quién van a elegir ustedes para que sean padrinos de nuestros gorditos? Ni siquiera saben si vamos a estar de acuerdo. —reclamó Rubia alarmada.

—¡Por eso los llamamos! —Me acerqué a Rubia y me senté a su lado—. Saben lo mucho que significan para nosotros y lo mucho que confiamos en ustedes. Y sé cuánto están deseando tener un hijo y lo difícil que es cada vez que un examen da negativo.

Rubia venía enfrentando dificultad para quedar embarazada y algunas veces me preocupé de que mi gestación estuviera haciendo las cosas más difíciles para ella. Pero ella insistía en decirme que verme embarazada la llenaba de esperanza y fe y pasó tanto tiempo conmigo durante el embarazo que creía que mi gestación la calmaba de algún modo.

Con el pasar de los meses tuvo muchas falsas alarmas, tenía náuseas, hinchazón, alteraciones de humor, retrasos menstruales, hasta antojos. Y con cada señal hacían una prueba y el resultado se repetía, ¡negativo! Estaban exhaustos y querían mucho tener un hijo. Lo que más me dolía es que sabía que serían padres increíbles y no entendía cómo alguien como Suzy quedó embarazada y alguien como Rubia estaba teniendo tantos problemas.

—No es fácil, Nana, principalmente con esta confusión que el tratamiento para quedar embarazada estaba causando en mi cuerpo y todas las falsas señales que me mandaba. —Rubia me miró con los ojos llorosos—. Y fue por eso que decidimos dejar de intentar! —Rubia estaba ahogada.

—Calma, llorona, tenemos tiempo, piensa en todo lo que te dijo el Dr. Molina y la psicóloga también. Tienes que relajarte. —Rubens pasó la mano por el cabello de Rubia.

—¿Van a desistir? —preguntó Rafael y sentí la tristeza en su voz.

—Vamos a darnos un tiempo. Tal vez no sea lo que Dios planeó para nosotros. Tal vez no sea el momento. Conversamos mucho y decidimos detener el tratamiento. Ya congelamos los materiales genéticos, pero queríamos intentar de forma natural. ¡No funcionó! —Rubia se encogió de hombros.

—Rubia está muy desgastada con esto, entonces conversamos con Molina y con la psicóloga y creen que es mejor quitar la presión de sus hombros. Tomamos la decisión esta semana. Y me siento aliviado, porque por más que quiera un hijo con ella, quiero que sea feliz y no estaba feliz. —contó Rubens.

—Saben que estamos aquí para ustedes, ¿no? —pregunté y asintieron—. Van a ser padres maravillosos cuando llegue la hora. ¡Pero también sé que van a ser padrinos maravillosos! Por eso, Rub, me gustaría pedir que tú y Brutote fueran los padrinos de Bento Saito Ferri! Porque ustedes dos son increíbles, cuando sean padres serán aún más increíbles y porque sé que aman a mis hijos como si fueran suyos. Y, porque sé que tú y Bento tienen una conexión especial, Rub, lo veo. Además, Rubens, sé la gran diferencia que hiciste en la vida de Anderson, que es un chico de oro, y si nuestro hijo crece así, con los mismos principios del cuñado, ¡tendremos certeza de que nuestro hijo está en el camino correcto!

—Nana, esto es en serio, ¿no? No estás bromeando como nosotros bromeamos con los nombres ni te vas a arrepentir después, ¿verdad?! —preguntó Rubia mientras las lágrimas escapaban de sus ojos.

—No, hermana, ¡esto es muy serio! Y esto está decidido para mí y para Rafael desde el día en que descubrimos que serían gemelos. Siempre tuvimos certeza de quiénes serían los padrinos de nuestros hijos. Porque sabemos que los protegerán con sus vidas, que son capaces de dejarlo todo y atravesar el mundo para salvarlos si necesitan. ¡Y porque somos hermanas de corazón y Brutote es mi protector, como un padre!

—¡Siempre me haces llorar, pequeña! —Rubens sostuvo mi mano y con la otra intentó limpiar las lágrimas.

—Entonces, ¿aceptan? —pregunté y se miraron.

—Claro que sí, Nana, después de todo, ¡no te imaginas lo especial que es este regalo! —respondió Rubia riendo y llorando al mismo tiempo—. Eres mi gordito, ¿no es cierto Bento? ¡Ahora soy tu madrina! —Estaban derritiéndose por mi hijo.

—Tic apadrinado con éxito, psicogato! ¡Ahora ve allá y arrasa con Tac! —bromeé y él rio.

—¡Ay, para, Nana! Esta gatita aquí tiene un nombre tan lindo, pero tan lindo, ¿no es cierto, mi amorcito! —Boris bromeó con mi niñita en el regazo de Raíssa.

—Toma, Gi, ¡de esta estoy segura que es tuya! —Raíssa le sonrió a su hija e intentó entregarle a la bebé.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)